La Corte Nacional de Justicia (CNJ) dejó en firme el martes una
condena contra Chevron, del 2012, aunque redujo sensiblemente el
monto de la multa, fijado inicialmente en 19 mil millones de dólares
por la contaminación atribuida a su filial Texaco en la Amazonía
ecuatoriana.
La compañía estadounidense nunca actuó directamente en Ecuador,
pero asumió el pleito al adquirir Texaco en el 2001. Esta última
empresa operó entre 1964 y 1990, tras lo cual dejó el país y fue
demandada por unos 30 mil pobladores amazónicos, que la acusan de
haber vertido desechos tóxicos en los ríos, causando enfermedades y
daños ambientales.
Según los jueces del máximo órgano de jurisprudencia del país
andino, en la legislación ecuatoriana no existe la figura jurídica
de disculpas públicas, que fue el argumento utilizado por el
tribunal de la provincia de Sucumbíos para duplicar entonces el
monto de la indemnización.
Como los daños punitivos no se encuentran regulados en el
ordenamiento jurídico nacional, no proceden las disculpas públicas
y, por consiguiente, la condena al pago por este concepto, decretó
la Corte Nacional de Justicia, según PL.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha denunciado en varias
oportunidades que la contaminación causada por Chevron es 85 veces
superior al derrame de la British Petroleum en el golfo de México en
el 2010.