La
Habana.— El trabajo conjunto de instituciones científicas cubanas
contribuye al éxito de los transplantes hematopoyéticos, o de médula
ósea, aplicados a pacientes preparados con quimio y radioterapia
para recibir el injerto.
Gracias a la colaboración entre el Centro de Aplicaciones
Tecnológicas y Desarrollo Nuclear (CEADEN) y el Instituto de
Hematología e Inmunología (IHI), ambos en la capital, en un cuarto
de siglo más de 300 personas se han beneficiado del procedimiento.
Este consiste en la radiación electromagnética de alta energía a
la sangre utilizada en la transfusión antes, durante y después del
transplante.
Según un boletín enviado por el CEADEN a la AIN, el doctor Juan
Carlos Jaime, jefe de los Servicios de Transplantes Hemato-poyéticos
del IHI, explicó que este proceso destruye la médula ósea del
paciente y la reemplaza por otra, al eliminar las células enfermas o
defectuosas e introducir células madre para un funcionamiento
normal.
Esa radiación en forma de fotones (paqueticos de energía)
interactúa con la sangre anulando los linfocitos T, los cuales
pueden causar la denominada enfermedad "injerto contra huésped",
reacción inmunológica debida a que su presencia en el tejido
transplantado reconoce al receptor como "extraño".
Lázaro Prieto, director administrativo del IHI, calificó de
excelente la colaboración entre las dos instituciones, ya que han
contado con el apoyo incondicional del CEADEN en situaciones
normales y de emergencia.
Señaló que los servicios de irradiación son costosos en el mundo;
sin embargo, el referido centro se los cobra a su entidad a un
precio simbólico en moneda nacional, y asume todos los gastos en
divisas a partir de sus ingresos.
La cooperación entre instituciones científicas de distintos
sectores ilustra las potencialidades que encierran la integración,
en aras de brindar salud y calidad de vida a los cubanos, destacó el
directivo.
Actualmente también intervienen en este programa el Hospital
Hermanos Ameijeiras y el Centro de Investigaciones
Médico-Quirúrgicas (CIMEQ), ambos en La Habana. (AIN)