Ciénaga
de Zapata.— Mantener a flote los humedales en su articulación con el
hombre, es uno de los objetivos básicos del IX Simposio
Internacional, sobre Humedales y Manejo del Agua, que sesiona en
esta sureña región matancera, sitio Ramsar y reserva de la biosfera.
El certamen, convocado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambiente (Citma) y el Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP),
reúne a expertos de varias naciones y representantes de centros
científicos de universidades empeñados en dialogar acerca de las
iniciativas regionales para el tratamiento y la preservación de
estos entornos, fundamentales en la consecución del equilibrio
biológico y la prolongación de la vida.
Vulnerables al tiempo y los desastres, los humedales deben
disponer de la capacidad necesaria para sobrevivir a la desgracia
que pudiera constituir el cambio climático. De ahí el interés de
especialistas en socializar estrategias dirigidas a mitigar los
efectos de las funestas predicciones de la naturaleza.
La cita se realiza en el contexto del Año Internacional de la
Cooperación en la Esfera del Agua, proclamado por Naciones Unidas, y
pretende además anexar mayor conocimiento para mantener en pie la
calidad de vida de las comunidades de esa geografía y su interacción
con las labores de gestión ambiental y manejo de los recursos
naturales.
Los temas sometidos a debate comprenden La aplicación y uso de
los Sensores Remotos y los Sistemas de Información Geográfico en la
investigación, manejo, monitoreo, restauración y ordenamiento
ambiental de los humedales. También abarca la Conservación y Manejo
de Cocodrilos, una aproximación cuantitativa al valor económico del
agua en la Amazonía colombiana y Sostenibilidad ambiental de los
pantanos, así como la situación ambiental del ecosistema de manglar
en Latinoamérica y la suerte de las comunidades ancestrales.
Se debate, asimismo, sobre el manejo y control de especies
exóticas invasoras, imprescindibles para salvaguardar la
biodiversidad en ecosistemas vulnerables.
Ciénaga de Zapata, incluida entre los seis humedales cubanos
escogidos por la Oficina de Ramsar, posee un valioso patrimonio
forestal y su fauna está representada por especies diversas, entre
ellas el Zunzuncito, Cabrerito de la Ciénaga, Gavilán colilargo,
Catey, Cotorra y Paloma perdiz. Trascienden las fronteras locales,
la Gallinuela de Santo Tomás y la Ferminia, aves exclusivas de la
zona y consideradas las de hábitat más restringido en el mundo.
Por ello el cuidado y protección de la salud ambiental en este
recóndito paraje es una preocupación sistemática, y no solo incumbe
a los especialistas