LA HABANA.— Cuando restan dos semanas para que concluyan las
rendiciones de cuenta del delegado a sus electores, el pueblo
habanero dispone con eficacia de la normativa constitucional, que
permite ejercer control sobre órganos estatales y funcionarios.

Hasta la fecha, la capital cubana ha cumplido con el 77,5 % de
las reuniones planificadas, que se caracterizan por la participación
de los ciudadanos, quienes concilian planteamientos a tono con las
transformaciones económico-sociales que vive Cuba.
Francisco Sánchez, secretario de la Asamblea Provincial del Poder
Popular, comentó a la prensa que las rendiciones de cuenta son un
espacio de discusión y evaluación real de la gestión de cada
delegado ante las urgencias de los electores.
Explicó también que en las reuniones efectuadas destaca el
incisivo tratamiento a las indisciplinas sociales perpetradas en
espacios de uso colectivo, delitos contra la propiedad social, y
violaciones de las normas de arquitectura y urbanismo.
Sánchez precisó que las sucesivas ausencias de direcciones
administrativas convocadas por los delegados a sus rendiciones de
cuenta, serán analizadas en los Gobiernos municipales y se exigirá
dar soluciones concretas a las deficiencias.
El proceso de rendición de cuenta en la capital comenzó el pasado
primero de octubre, y tiene fecha límite para el 30 de noviembre,
cuando deben haber comparecido ante el pueblo los 2 617 delegados de
la ciudad.
Cada encuentro por realizar deberá dar fe de que en La Habana se
cumple con el Reglamento de las Asambleas Municipales, que dispone
como obligación del delegado mantener el vínculo permanente y
sistemático con sus votantes, y atender y viabilizar los asuntos
planteados por ellos. (AIN)