El
índice de popularidad del presidente de EE.UU., Barack Obama, ha
llegado a su mínimo histórico. La mayoría de los estadounidenses
cree que es deshonesto, poco fiable e incompetente para gobernar.
De acuerdo con un nuevo sondeo nacional realizado
por Quinnipiac University Polling Institute, solo el 39% de los
estadounidenses aprueba las actividades del presidente Obama,
mientras que el 54% las desaprueban.
Los encuestados de todas las edades y niveles de
ingresos califican su trabajo de negativo. Entre las personas
mayores el mandatario goza de un porcentaje de popularidad
particularmente bajo, el 36%. El mayor grupo social que perdió su
confianza en Obama son las mujeres, cuyo índice de aprobación
general cayó al 40%.
Asimismo, por primera vez en la historia, solo el
44% de los estadounidenses considera a Obama de confianza y honesto,
mientras que el 52% opina que no lo es. Se trata de la primera vez
que la mayoría de los estadounidenses ponen en duda la credibilidad
del presidente. El menor índice al que había llegado Obama antes de
la mencionada encuesta data de octubre de 2011, cuando se estimaba
entre el 55% y 41% de desaprobación.
Tim Malloy, director asistente de Quinnipiac
University Polling Institute, subrayó que "el índice de aprobación
del presidente Obama ha caído al nivel del expresidente George W.
Bush en el mismo periodo de su presidencia". El nivel de aprobación
de Bush en su propio país cayó al 39% en 2005, aunque en 2008
alcanzó el índice de aprobación más bajo de la historia moderna: el
28%.
La razón principal de esta crisis de popularidad es
el descontento de la sociedad con las políticas sanitarias de Obama.
En cuanto a su manejo de la política exterior, la inmigración, el
presupuesto federal y la economía, Obama no alcanzó una tasa de
aprobación del 40% en ninguno de estos campos.