El saberse clasificados para los Juegos Centroamericanos de
Veracruz 2014 desde antes de iniciar las acciones en la Copa del
Caribe, escenificada en República Dominicana, resultó una grata
noticia para los elencos cubanos de balonmano.
Sucede que Venezuela y Haití declinaron participar en el último
momento y así todos los planteles involucrados en la justa
aseguraron visado para la cita regional. De cualquier manera, no se
les debe restar el mérito a nuestras armadas, especialmente a las
mujeres, quienes regresarán a casa con el trofeo de campeonas, en
tanto los hombres se vistieron de plata.
Ambas escuadras disputaron las coronas frente a sus homólogas
anfitrionas. Las discípulas de Lorenzo Maturell se impusieron 32-28
para concluir en calidad de invictas, mientras los varones cedían
29-31. En la fase preliminar, las cubanas salieron airosas sobre
Puerto Rico, las propias quisqueyanas y Colombia. Anotaron 128 goles
durante el certamen y permitieron 87 perforaciones, basando su
rendimiento sobre la cancha en Lisandra Lusón, Nadezza Valera, Aylín
Martínez, Yenma Ramírez, Lisandra Espinosa y la portera Eneleidis
Guevara.
Sus coterráneos, vencedores sobre los mexicanos, boricuas y
colombianos, quemaron las redes rivales en 133 ocasiones y les
anotaron en 95.
Para nuestros dos elencos el certamen fue provechoso por varias
razones: asegurar el boleto a la cita azteca, tener la posibilidad
de medirse a sus similares dominicanos, monarcas en uno y otro sexos
en la edición de Mayagüez 2010, y materializar su regreso al
cronograma competitivo, al menos en América, pues la presencia
posterior en los Panamericanos de Toronto 2015 depende de sus
resultados en Veracruz.
Actualmente Cuba, con kilometraje bien escaso, posee 36 unidades
y ocupa el puesto 40 del ranking mundial, comandado por
Alemania (1 361), Rusia (1 161) y Dinamarca (1 049). Brasil (349) es
el mejor ubicado del continente con su escaño 14 en una disciplina
que tuvo su debut masculino en los Juegos Olímpicos de Munich 1972,
y en Montreal 1976 las damas.