Expresó que desde el inicio del calentamiento sabía que tendría
una buena tarde, porque se sentía duro y con control. Dijo que se
cuidó de todos los bateadores, en especial de Frederich Cepeda, dada
su reconocida calidad, y comenzó a pensar en el cero jit, cero
carrera a partir del sexto capítulo, alentado por sus compañeros y
la dirección del equipo.
Reconoció encontrarse en lo que considera el mejor momento de su
carrera deportiva, con muchos deseos de entrenar para apoyar a su
escuadra en la aspiración de repetir la corona este año.
Afirmó que ha recibido cientos de felicitaciones de todos sus
admiradores, incluyendo la de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer
Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, así como de
las máximas autoridades del Partido y del Gobierno de la provincia.
Fue tal el dominio del derecho de Corralillo, que realizó solo 86
lanzamientos, a un promedio de poco más de nueve envíos por entrada
y de tres y fracciones por bateador.
Con una velocidad sostenida que frisó las 90 millas, Freddy Asiel
estuvo a punto de conseguir el sueño de todo monticulista de lograr
un juego perfecto, intención malograda con la base por bolas
concedida a Frederich Cepeda en el segundo capítulo, para después
retirar a 23 bateadores por su orden, de los cuales solo dos le
conectaron a los jardines y siete se quedaron con la carabina al
hombro.
A la alegría del cero jit, cero carrera, el tirador de 24 años
sumó una adicional, haber conseguido su primera lechada en Series
Nacionales, una aspiración que le había resultado esquiva, a pesar
de su probada calidad.
Con esta victoria, el número 15 del Villa Clara extendió su
cadena de entradas sin permitir anotaciones limpias a 56 y un
tercio, sumando su actuación en los últimos play off ante
Cienfuegos y Matanzas y los nueve capítulos tirados el pasado sábado
ante Sancti Spíritus, periodo en el que solo admitió dos carreras
sucias, según las estadísticas del colega Osvaldo Rojas Garay.