En junio pasado, el pánico se apoderó de la ciudad industrial de
Rourkela cuando una noche sus barrios residenciales fueron invadidos
por una manada de elefantes provenientes de los densos bosques
cercanos.
Nirmala, según el relato de los funcionarios regionales, actuó
como una auténtica Flautista de Hamelin al conducir a la manada de
regreso, para alivio de los pobladores.
Caminó varios kilómetros con los elefantes, guiándolos lejos de
la ciudad. Pero en el camino le salieron ampollas en las piernas que
luego se infectaron.
"La infección se ha ido ahora y mi herida está casi cicatrizada",
le dijo Nirmala a la BBC desde la cama del hospital donde recibe
tratamiento, gracias a los oficios de la Cruz Roja local.
Guardabosques departamentales buscaron la ayuda de Nirmala, quien
es originalmente del estado vecino de Jharkhand, cuando comprobaron
que no podían por ellos mismos expulsar a los elefantes.
"Sabíamos que había una niña tribal que vivía en Jharkhand, que
hablaba con los elefantes y era capaz de sacarlos de aquí. Llamamos
a su padre y ella vino con algunos otros miembros de la tribu de su
pueblo", aseguró el agente PK Dhola.
Nirmala contó que habló con la manada en su dialecto tribal,
mundaari.
"Primero recé y luego les hablé. Ellos entendieron lo que yo
decía. Les dije que esta no era su casa. Que debían regresar a donde
pertenecían", recuerda Nirmala, que profesa la fe católica.
Su madre, añade, murió por culpa de elefantes salvajes y fue
entonces que ella decidió aprender la técnica para poder alejarlos.
Pero algunos no están convencidos de los métodos de Nirmala. El
activista local Rabi Pradhan indica que no existe evidencia
científica de que los elefantes salvajes puedan entender las
palabras de un ser humano.
Otros, sin embargo, explican este comportamiento alegando que la
gente de las tribus y los elefantes, u otros animales salvajes, han
cohabitado por años en los bosques.
Niel Justin Beck, miembro del consejo distrital del área de
Jharkhand Simdega, de donde es originaria Nirmala, dice que, debido
a la coexistencia con los animales salvajes, la gente de las tribus
sabe cómo lidiar con ellos.
Más de 3 000 elefantes viven en los bosques de los estados de
Jharkhand, Orissa y Chhattisgarh, que se extienden en el centro y el
este de India, pero en la última década la región se ha vuelto un
escenario de constantes conflictos entre seres humanos y estos
animales.
Según el Ministerio del Ambiente y Bosques, más de 200 elefantes
y unas 800 personas han muerto en circunstancias violentas en los
últimos diez años. (Fragmentos tomados de BBC)