—Rusia se ha convertido en uno de los principales mercados para
Ecuador; a la vez hay importantes inversiones rusas ya realizándose
como grandes hidroeléctricas y otros proyectos en los cuales
empresas rusas puedan estar interesadas (... ). A nivel político,
hemos tenido coincidencias en cuanto a política internacional
respecto a la crisis de Siria y, en general, a tener un mundo
multipolar sin árbitros que se crean por encima del bien y del mal.
—América Latina ha logrado un posicionamiento en el mundo a
partir de la presencia de figuras como el lamentablemente fallecido
presidente Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega, Néstor Kirchner,
usted. ¿Qué papel ha tenido la integración latinoamericana en este
posicionamiento?
—Mire una contradicción; usted nombró presidentes que gozan de un
inmenso apoyo popular, pero sufren un linchamiento mediático
permanente. Si usted lee la prensa de Venezuela, de Bolivia, de
Argentina, de Ecuador, si no conociera nuestros países, se
imaginaría que están repletas las cárceles de opositores políticos,
de prensa libre independiente. Esa es una grosera mentira. ¿Por qué
ese linchamiento? Porque estamos enfrentando un "lobby" del poder
mediático, que es el que siembra el imperio del capital, el
verdadero enemigo de la izquierda moderna. Ellos no necesitan
bombas, bombarderos, misiles para someter a los países. Necesitan
dólares, centros de arbitraje, todas estas estructuras en nombre de
una supuesta seguridad jurídica, en realidad, se-guridad y abuso
para las trasnacionales (... ).
—América avanzó mucho en integración: UNASUR, CELAC, el ALBA. Sin
embargo, también se están impulsando proyectos de aparente
integración neoliberal. ¿Qué piensa usted al respecto?
—Es claro que hay una reconstrucción de la derecha
neoconservadora en la región. No sobreestimemos lo que hemos
avanzado, todo puede ser revertido. Hay cosas de las que suena muy
bonito el nombre, pero hay un desfase respecto a su alcance real.
Usted ha nombrado CELAC, que se ha ido consolidando, UNASUR, el
ALBA. Pero por ejemplo, seguimos con una OEA, que como Fidel
(Castro) dijo no es otra cosa que un ministerio de colonias. Una OEA
con sede en Washington cuando ese es el país que comete desde hace
medio siglo el más grande atentado a la Carta Interamericana y a la
Carta de las Naciones Unidas, como es el bloqueo a Cuba.
—Usted hablaba del imperio y del bloqueo contra Cuba. ¿Qué nos
dice sobre ese tema?
—¿Cuántas veces Naciones Unidas, prácticamente por unanimidad, ha
rechazado el bloqueo?; ¿qué cosa más evidente, que atenta contra el
derecho interamericano (... )? ¿Qué mayor atentado a los derechos
humanos?; ¿cuánto le ha costado a Cuba el bloqueo en todo sentido,
en vidas humanas, en avances económicos, reducción de puestos de
trabajo (... )? Mientras la OEA y la Comisión Interamericana de
Derechos Huma-nos no resuelvan en forma definitiva, contundente, sin
claudicaciones, ese grave atentado a todo el Derecho Internacional
que constituye el bloqueo contra Cuba, todo lo demás es simple
hipocresía.