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Actualizado 5:30 p.m. hora local
Luis Marré, siempre de regreso
El
poeta, novelista y periodista Luis Marré, Premio Nacional de
Literatura, falleció en la tarde de hoy, a los 84 años de edad,
en esta capital. Su cadáver, expuesto en la Funeraria de Calzada y
K, en el Vedado, será inhumado mañana en la necrópolis de Colón.
Entrañable podría ser la palabra que mejor define la personalidad
de este hombre que presto siempre a reconocer el mérito en los
demás, apenas gastó espacios para hablar de sí mismo.
No fueron la literatura ni el periodismo —en el que tanto entregó
para promover la cultura nacional al fundar junto al poeta nacional
Nicolás Guillén la revista La Gaceta de Cuba— las primeras
faenas laborales en las que se desempeñó Marré. Antes de entrar,
como brillantemente lo hizo, por la puerta ancha del mundo
literario, el intelectual fue tenedor de libros, mandadero, y
cobrador.
Graduado en
1955 de contador en la
Escuela de
Comercio de La Habana, una exquisita sensibilidad y una
arduo estudio lo condujeron a formar parte esencial de la llamada
Generación de los Cincuenta, que apuntan como las primicias
literarias del autor, secundadas por un sinfín de obras como
Nadie me vio partir (Ediciones Unión, 1990), A quien conmigo
va (Ediciones Unión, 2001), Hojas de ruta (Ediciones
Unión, 2006), Crónica de tres días (Editorial Letras Cubanas,
1980) y Techo a cuatro aguas (Ediciones Unión,
1996),
por solo citar algunas.
Colaborador en publicaciones como Orígenes, Ciclón,
Lunes de Revolución y Unión, para Marré fue primordial
aunar a los intelectuales de diferentes generaciones y tendencias
artísticas, propósito que le permitió brillar en el periodismo
cultural.
Lo recuerdo en sus últimos años, siempre reconociendo el mérito
ajeno, siempre resaltando en cada creación humana lo más valedero.
Junto a su amigo, el pintor y poeta Pedro de Oraá, rindió tributo en
distintos lugares de la Isla, a Fayad Jamís, amigo de ambos, en
2010, cuando el autor de Por esta libertad hubiera arribado
al 80 aniversario de su natalicio.
La historia de la poesía cubana guarda con orgullo sus obras,
caracterizadas por un refinamiento intimista y por una aparente
sencillez, así como se honra nuestra novelística al engrosar su
catálogo con sus narraciones.
No resulta extraño que este hombre de semblante humilde y tácita
nobleza considerara que ni en la literatura ni en la vida hay poesía
menor. A los que saben distinguir esas grandezas, haciendo honor a
uno de sus títulos, nadie los ve partir. Luis Marré estará siempre
de regreso. |