(2013), objeto escultórico en aluminio pintado, que elogiara durante
su recorrido, el asesor del Presidente de los Consejos de Estado y
de Ministros, Abel Prieto junto al artista.
La exposición esboza un recorrido intencional por la
obra de Ever, desde los iniciales trabajos de 1960 hasta las piezas
más recientes como El árbol del parque (2013), objeto escultórico en
aluminio pintado, que elogiara durante su recorrido, el asesor del
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Abel Prieto,
quien asistió a la inauguración.
El Edificio de Arte Cubano del MNBA atestigua con la
exhibición de Evocación Lírica la íntima relación, que medio siglo
después, aún perdura entre este autor y la institución, no solo
porque la obra del artista forma parte de la colección permanente de
Bellas Artes desde 1970, sino porque Óleos de Ever Fonseca se
recuerda como la primera muestra personal de un pintor cubano -de la
década del 60- invitado a exponer en Bellas Artes.
La mayor parte de las cerca de 20 piezas
resultan pinturas en mediano y gran formato de la década del 70 del
pasado siglo, cuando se confirman la influencia de las vanguardias y
los nexos del autor con temas ya clásicos en su obra, como la
naturaleza y la mitología, por ello se vuelven recurrentes los
peces, signos, ancestros, ojos, soles, plantas y animales
mitológicos en la muestra.
Hortensia Montero, curadora de la expo explicó que
el encanto de estas piezas reside en sus motivaciones cognoscitivas
y concreciones estéticas en el lienzo, así como en su interacción
espiritual y social con la nación, mientras Moraima Clavijo,
directora del MNBA evocó los nexos de la entidad que lidera con Ever
Fonseca y se manifestó agradecida de que la cultura cubana cuente
con una firma como la suya.
Inquieto creativamente hasta la desesperación, el
artista se manifestó comprometido con el país y sus realidades,
temas que —dijo— refleja en su obra, no solo pictórica sino en la
del grupo musical que dirige y junto al cual dejó inaugurada la expo.
También explicó que como parte de ese incesante crear escribe poesía
y prepara su autobiografía.
Con decenas de exposiciones personales y más de 400
colectivas en 25 países, este pintor, escultor y ceramista ha sido
merecedor de la distinción por la Cultura Nacional y la Medalla
Alejo Carpentier, en clara confirmación del futuro cierto y luminoso
que en el mundo del arte le predijera Antonia Eiritz con la Lectura
de la mano que le realizara en 1971 y que constituye la pieza
inicial de esta Evocación Lírica.