La
figura, tallada en piedra caliza, es "la mejor escultura romana
creada por un artista romano-británico que se haya localizado hasta
ahora en Londres", afirmó el historiador del Museo Michael Marshall.
Los arqueólogos no estaban seguros "de anunciar el
descubrimiento y afirmar su origen romano debido a su casi increíble
estado de conservación", desvela el comunicado. Sin embargo, los
expertos han confirmado que la pieza, de aproximadamente 66
centímetros de alto y 55 de ancho, pertenece al siglo I o II de
nuestra era.
Se halló en una zona de Londres donde antes se
encontraba un importante cementerio. Además, el historiador subrayó
que, según la simbología clásica, la estatua representa la lucha
entre el bien (el águila) y el mal (la serpiente), un tema
recurrente en contextos funerarios. Según los arqueólogos, la
escultura quizás estuvo alguna vez colocada en el interior de un
mausoleo.
El Museo de Londres ha decidido exponer durante los
próximos seis meses la valiosa estatua.