Cuatro artistas exhiben sus obras: dos del país asiático,
Narendar Reddy (1969) y Sanjiv Nath (1957), e igual número de la
Isla: Zaida del Río (1954) y Ernesto García Peña (1949). Los
visitantes representan dos campos bien diferenciados de la creación,
tanto desde el punto de vista formal como por los temas que abordan.
En Reddy se hace ostensible la huella académica en la plasmación de
ordenadas figuraciones, paisajes y composiciones alegóricas que
revelan la asimilación de saberes filosóficos ancestrales; mientras
que Nath, motivado por sus vivencias cubanas, se inscribe en el
llamado arte ingenuo o naif.
El encuentro de Zaida con la cultura india marcó una etapa de
trabajo en la que sin renunciar a su dibujo minucioso ni a su
poderosa capacidad metafórica, reflejó el impacto de una experiencia
mística y sensual coherente con su modo de asumir la vida. Fiel a sí
mismo, García Peña presenta cuadros de refinado erotismo y
atmósferas líricas.
Poéticas diversas se entrelazan en una exposición que señalan la
ruta de un entendimiento cultural superior.