La protección y conservación del medio ambiente forma parte de
los desvelos de quienes trabajan en ese santuario natural, que
existe desde hace 31 años y está ubicado en la localidad de Los
Mameyes, en el municipio granmense de Guisa.
Este jardín, el tercero en importancia del país, es atravesado
por el río Cupaynicú, del cual toma su nombre, y los visitantes
encuentran en sus 104 hectáreas, con más de mil 800 especies de
plantas, árboles centenarios y áreas propicias para la recreación
sana y la educación.
"Uno de nuestros principales propósitos es que las personas se
identifiquen con la cultura ambiental, ese es nuestro rol
fundamental en la provincia; en la región oriental somos importantes
por las colecciones, y la infraestructura. Contamos con montes
naturales muy bien conservados, incluso, uno ostenta la categoría de
área protegida", dijo Yolennis Rodríguez Paneque, directora de la
institución.
El bosque galería constituye otro de los entornos más
significativos, porque sus plantaciones son las que no permiten que
el río se seque.
La etapa de verano fue muy intensa para los hombres y mujeres que
trabajan allí, y aunque esos días vacacionales concluyeron, las
actividades siguen con igual disposición y calidad. Al respecto
Tatiana Mojena Valera, especialista principal, dijo:
"Se mantienen los servicios, el principal es el recorrido guiado,
pero también se oferta el sendero martiano, el especializado por
determinadas zonas, conversatorios sobre los cuidados a la
vegetación, rifas y ventas de plantas, concursos, alquiler de
locales, prestaciones en el restaurante, que oferta comida
criolla... ". Mojena Valera agregó que este año aumentan en más de
40 las empresas que han solicitado realizar actividades en el
centro.
Y como entidad de ciencia, en el lugar no se detienen los
estudios. "Ejecutamos tres proyectos, relacionados con la
conservación in situ de especies en diferentes localidades, y de
semillas de cactus. Además, trabajamos en conjunto con el Jardín
Botánico Nacional para caracterizar toda la flora de Cuba, como
parte de un convenio con nuestro homólogo en Berlín", explicó
Rodríguez Paneque.
"Tenemos dos publicaciones, una de estas relacionadas con la
sostenibilidad financiera de la unidad; aunque somos presupuestados,
los esfuerzos están dirigidos a que nos subvencionemos, las
potencialidades están, y debemos explotarlas.
"Elevamos el nivel científico de los especialistas y técnicos,
nos queda convocar a un curso para jardineros y así fortalecernos",
adicionó la directora.
A pesar de las alegrías y la buena voluntad, las dificultades
tocan las puertas de la unidad. El transporte es un problema que
enfrentan, porque, para llegar hasta el lugar, las personas tienen
que hacerlo por sus propios medios, y quienes allí trabajan
coinciden en que si la situación cambia, será mayor el flujo de
personas.
"Las visitas que recibimos demuestran que el jardín interesa y se
conoce. Este año vamos a romper el récord de entradas y ayudaría
mucho que quienes lleguen aquí tuvieran en qué trasladarse", añadió.
El jardín es un terreno lejos del bullicio de la ciudad y las
agitaciones cotidianas; donde los embrujos de la naturaleza invitan
al disfrute y, al contacto directo con sus bondades, una opción más
para los granmenses, sin importar la etapa del año para estar en
sintonía con los conocimientos y el medio ambiente. (Tomado del
sitio Web de la TV de Granma)