Una información del ministerio sudcoreano de Defensa refiere que
solo se trata de demostrar la efectividad contra un ataque enemigo
por la costa oriental.
Sudcorea también ha solicitado a EE.UU. la venta de la versión
avanzada de 112 misiles tierra-aire para los sistemas Patriot por un
importe total de 400 millones de dólares, según Russia Today.
Las fuerzas armadas sudcoreanas han desarrollado este año una
serie de simulacros bélicos, en solitario o con aliados (Estados
Unidos, en especial), condenados en cada ocasión por la República
Popular Democrática de Corea, que alerta sobre la amenaza que
constituyen esas maniobras.