La institución, recuerda su director, el doctor en pedagogía
Eduardo Rafael Ávila, nació en octubre de 1993, un año después de la
celebración del medio milenio del encuentro de Europa con esta parte
del mundo y tiene el reto de preservar el legado de sus fundadores,
entre los que se encuentran Armando Hart Dávalos y el desaparecido
arqueólogo José Manuel Guarch del Monte.
"Ellos tuvieron en cuenta la conformación etnocultural del
territorio y la visibilidad que le otorgaban diversos hechos
históricos y culturales trascendentales para la humanidad como el
desembarco de Colón por Bariay; el conocimiento universal del tabaco
o la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre.
"Es decir, se contaba con ese patrimonio sólido, posible de
aprovechar también en el ámbito económico y social partiendo de
potencialidades que hoy se manifiestan en un polo turístico
floreciente y el permanente intercambio artístico-cultural.
"El Congreso de Pensamiento, ya en su VIII edición, es un ejemplo
del ascenso de nuestro trabajo. Surgió como parte de las Fiestas de
la Cultura Iberoamericana y en los inicios estaba fragmentado en
espacios de discusiones, pero a partir de las sugerencias de
personalidades como Eduardo Torres Cuevas y Rigoberto Segredo fue
articulado en un evento con gran poder de convocatoria.
"La integración de la región, lo cual está en concordancia con el
acercamiento real a un contexto marcado por profundos cambios
políticos, es un tema crucial abordado.
"La historia de la Casa está por escribir. Cuando se haga,
debemos profundizar en las huellas que han dejado los intelectuales,
artistas y agrupaciones musicales y danzarias de Cuba y de otros
países. Los relatos mostrarán momentos inolvidables, entre ellos a
Eusebio Leal en su apasionada defensa de lo cubano y lo universal, a
Andy Montañéz con su obra musical y a las dinámicas Brigadas
Artísticas de Solidaridad recorriendo zonas dañadas por huracanes.
Lo hecho confirmará que estamos en expansión".