NACIONES
UNIDAS.—El bloqueo es un acto hostil que debe cesar unilateralmente,
afirmó este martes en la Asamblea General de la ONU el Canciller
cubano, Bruno Rodríguez.
Los daños humanos que produce el bloqueo son incalculables, provoca
sufrimiento y constituyen una violación masiva, flagrante y
sistemática de los derechos humanos, dijo durante la presentación
del informe Necesidad de poner fin al bloqueo económico,
comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América
contra Cuba.
Las sanciones continúan intactas y se aplican con rigor; el bloqueo
no es un acto bilateral, es extraterritorial, y una violación del
derecho internacional que lacera la soberanía de los estados, afirmó
el ministro de Relaciones Exteriores cubano, quien ejemplificó
algunas de las afectaciones que esa política causa al pueblo cubano,
y también a los norteamericanos.
“Cuba es el único destino en el planeta prohibido a los viajes de
ciudadanos estadounidenses”, recordó.
Aunque Washington ha autorizado algunos intercambios culturales,
académicos y científicos, estos continúan sujetos a múltiples
sanciones, afirmó Rodríguez, y puso como ejemplo que en el 2012 se
negó la licencia a 300 corredores norteamericanos para participar en
Marabana, y dijo además que los norteamericanos no pueden acceder a
medicamentos producidos en Cuba.
Comentó que la respuesta a la reforma migratoria cubana ha sido la
persistencia en la Ley de Ajuste Cubano y de la política de pies
secos, pies mojados, que alienta la emigración ilegal y el tráfico
de personas.
Rodríguez aseveró que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama,
podría usar sus facultades ejecutivas sin pasar por el Congreso para
generar dinámicas que cambien la situación.
¿Qué se gana con la inercia de una política vieja, obsoleta, y
éticamente inacatable, que no ha funcionado durante 50 años?,
cuestionó el Canciller. ¿Por qué no escuchar la opinión
crecientemente mayoritaria de la sociedad norteamericana y la
emigración cubana incluso en Florida, que apoyan la normalización de
las relaciones bilaterales y se oponen al bloqueo?, añadió.
No obstante, durante la administración Obama el bloqueo ha sido
recrudecido, en particular en el sector financiero.
Estados Unidos no es un socio comercial de Cuba, como afirman
desvergonzadamente sus representantes —subrayó Rodríguez—, porque no
puede serlo el Estado al que no se puede comprar y exportar
productos. Recordó además que contra Cuba se aplica la Ley de
Comercio con el enemigo, solo aplicable a situaciones de guerra, y
la Ley Helms-Burton, que amplió de forma inédita las dimensiones
extraterritoriales del bloqueo.
En otro momento de su intervención, Rodríguez se preguntó qué impide
al gobierno de Estados Unidos liberar a los antiterroristas cubanos
presos en ese país.
Dijo también que aunque entre nuestros gobiernos existen
diferencias, es posible hacer prevalecer el diálogo y la
negociación, como demuestran la reanudación reciente de las
conversaciones migratorias y sobre el correo postal, y el desarrollo
de contactos en otros temas como la respuesta a derrames de
hidrocarburos.
El gobierno de Cuba, dijo Rodríguez, reitera su disposición hacia la
normalización de las relaciones bilaterales, y establecer un diálogo
serio, en condiciones de igualdad y pleno respeto a nuestra
independencia.