Los cristianos cubanos exigen la eliminación de su
país de la lista de estados patrocinadores del terrorismo divulgada
por el gobierno estadounidense, insistió hoy la reverenda Estela
Hernández, pastora de la Iglesia Bautista William Carey, de esta
capital.
Hernández, quien presidió la Fraternidad de las
Iglesias Bautistas de Cuba, comentó a Prensa Latina que es
merecedora de agradecimiento la reciente petición de los líderes
religiosos norteamericanos al presidente Barack Obama de retirar a
La Habana de esa relación.
La inclusión de la nación caribeña en la enumeración
es un error que data de viejas tácticas políticas, aseguró en una
carta a Obama el reverendo John L. McCullough, presidente del
Servicio Mundial de Iglesias.
McCullough y dirigentes de varias instituciones
religiosas exhortaron al mandatario estadounidense a iniciar un
diálogo directo y de alto nivel con el gobierno cubano y tomar
medidas para mejorar los vínculos bilaterales.
Según la reverenda Hernández, esos son
norteamericanos que aman la justicia y su actitud ofrece al jefe de
Estado una oportunidad para hacer valer su distinción como Premio
Nobel de la Paz.
Tal acción muestra el sentir de una parte importante
de la población estadounidense deseosa de ver que su presidente hace
justicia, añadió.
La pastora destacó el deber de la Iglesia cubana de
explicar a su homóloga norteamericana la falsedad de la campaña de
ese país para desacreditar a Cuba.
Igual sucede con el caso de los cinco hermanos
acusados de terroristas por tribunales de la nación del norte,
cuando, en realidad, ayudaban a prevenir la actividad de grupos
violentos, señaló.
Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando
González, Antonio Guerrero y René González fueron condenados a
largas penas en prisión hace 15 años, el último de los cuales ya se
encuentra en Cuba tras cumplir su pena y ser obligado a renunciar a
la ciudadanía estadounidense.
La Iglesia cubana también tiene un gran compromiso
en la difusión de esta verdad ante la comunidad religiosa
internacional, concluyó la reverenda.