Los
niños son una parte importante de la fuerza laboral agrícola. Aunque
el número exacto de la población de trabajadores agrícolas continúa
evadiendo incluso las mejores estadísticas, United Farm Workers
(Unión de Trabajadores Agrícolas) calcula que hasta 800 mil niños
trabajan en la agricultura en los Estados Unidos.
La Asociación Nacional de Centros Comunitarios de
Salud por su parte ha considerado que el 38 por ciento de los
trabajadores agrícolas son mujeres y niños menores de 14 años.
Las estadísticas del Departamento de Trabajo indican
que las tareas agrícolas constituyen uno de los empleos más
peligrosos de Estados Unidos. La mortalidad infantil representa
cerca del 20 por ciento de la totalidad de los accidentes fatales en
establecimientos agrícolas.
De acuerdo a la Asociación de Programas de
Oportunidad para Trabajadores Agrícolas (AFOP) la mayoría de los
tres millones de trabajadores que realizan tareas agrícolas en
Estados Unidos recibe el salario mínimo e incluso menos. Los hijos
de los trabajadores agrícolas ponen en riesgo su salud, su educación
y su futuro para ganar, en promedio, menos de mil dólares por año.
Brian Centeno, titular de la Oficina Internacional
de Educación en Sacramento, explicó que desde el 2005 se ha visto
una disminución en el número de alumnos matriculados bajo el
programa MEP, anteriormente debido a la expansión del sector de la
construcción que permitió a los campesinos encontrar fuentes de
trabajo en ese sector.
Campesino y coordinador comunitario para el programa
de Asistencia Legal Rural de California (CRLA), Jesús López, afirma
que la situación en el campo siempre ha sido difícil para las
familias y sus hijos, "ahora es trabajar o sufrir hambre. Los niños
no se pueden dar el lujo del descanso", señaló López.