Fuerzas
de seguridad egipcias arrestaron a decenas de estudiantes y
profesores universitarios que protestaban contra el gobierno
interino, secuencia de disturbios casi cotidianos aquí y en otras
ciudades, informaron hoy medios oficiales.
Los incidentes más graves se reportaron en la
Universidad de Mansoura, en el delta del Nilo, al norte, donde las
unidades antidisturbios dispersaron con gases lacrimógenos una
batalla callejera entra alumnos seguidores y opositores del
presidente Mohamed Morsi que se apedreaban y utilizaban fuegos de
artificio como armas.
Un informe del Ministerio de Salud reveló que 18
personas, entre ellas siete guardias de seguridad, fueron internados
con síntomas de asfixia, heridas de perdigones y quemaduras.
En esta capital, la Policía arrestó a 15 estudiantes
que organizaron una protesta frente al Ministerio de Educación,
acusados de alterar el orden, bloquear una calle y atacar a las
fuerzas de seguridad.
El reinicio del curso escolar tras las festividades
islámicas de Eid el Adha, el domingo pasado, ha sido turbulento, a
pesar de que las direcciones de las universidades pidieron a los
educandos centrarse en los estudios y mantener los temas políticos
fuera de los recintos académicos.
Los choques han sido más constantes en la
Universidad de Al Azhar, en esta capital, donde se registran choques
hace tres días, y en la sede provincial de la ciudad septentrional
de Alejandría, durante protestas en demanda de la reinstalación del
depuesto presidente Mohamed Morsi.
Los estudiantes acusan al Imán de Al Azhar, Ahmed El
Tayyib, de apoyar la deposición de Morsi por las Fuerzas Armadas el
pasado 3 de de julio.
Combates similares se reportaron en los alrededores
de la Universidad de El Cairo, en la provincia colindante de Giza,
cerca de la cual decenas de miles de partidarios de miembros de la
Hermandad Musulmana (HM, islamistas) montaron un campamento de
protesta desde fines de junio pasado.
Otra concentración similar fue organizada en los
alrededores de la mezquita de Rabaa El Adawiya, en el distrito
metropolitano de Ciudad Nasser.
Ambas fueron dispersadas en una operación matutina
conjunta del Ejército y la Policía el pasado 14 de agosto, la cual
dejó como saldo más de 600 muertos, cientos de heridos y un crecido
número de detenidos, tras la cual se implantó el estado de
emergencia y el toque de queda en 14 de las 27 provincias egipcias.
A pesar de las tensiones y las protestas, la víspera
la oficina del primer ministro interino, Hazem Beblawi, anunció que
las medidas de excepción no serán extendidas más allá del próximo 30
de noviembre.