WASHINGTON.— Líderes religiosos de Estados Unidos pidieron al
presidente Barack Obama excluir a Cuba del listado anual de países
que Washington considera patrocinadores del terrorismo, y lo
exhortaron a normalizar las relaciones con la nación caribeña.
"Cuba no es un estado patrocinador del terrorismo y su inclusión
en ese listado es ampliamente considerado un error que data de
viejas tácticas políticas", aseveró en una carta el reverendo John
L. McCullough, presidente del Servicio Mundial de Iglesias, y
dirigentes de instituciones protestantes, ortodoxas, católicas y
ecuménicas.
Pese al creciente rechazo a nivel internacional, la Casa Blanca
mantuvo este año al país antillano en esa lista, aunque reconoció
una vez más que no existen indicaciones de que las autoridades de La
Habana proporcionan armas o entrenamiento paramilitar a grupos
violentos.
Por otro lado, los clérigos urgieron a Obama a iniciar un diálogo
"directo y de alto nivel" con el gobierno cubano y tomar medidas
concretas para mejorar las relaciones bilaterales.
A su vez, exhortaron al Presidente a usar su autoridad ejecutiva
para eliminar todas las limitaciones al contacto pueblo a pueblo.