Carney respondió así en su rueda de prensa diaria a una pregunta
motivada por informes publicados por Organizaciones no
Gubernamentales, que aseguran que los ataques con drones en
Paquistán y Yemen han matado más civiles que terroristas.
El portavoz afirmó que su gobierno está "revisando estos informes
con cuidado", según cita el diario Washington Examiner.
"Es un hecho que los ataques norteamericanos con drones han
provocado víctimas civiles", admitió Carney; y explicó que eso es un
riesgo "inherente que existe en todas las guerras". "Estados Unidos
no toma riesgos cuando nosotros o nuestros socios tenemos la
capacidad para capturar terroristas de forma individual. Nuestra
preferencia es siempre detener, interrogar y juzgar", puntualizó.
La publicación de los informes sobre los efectos de los drones ha
coincidido con la visita a Washington del primer ministro de
Pakistán, Nawaz Sharif, quien en un discurso pronunciado este martes
en el Instituto estadounidense por la Paz pidió el fin del uso de
estos aparatos, un día antes de entrevistarse con el presidente
Obama.
Recordó que una conferencia interpartidista en Pakistán había
concluido que "el uso de drones era, no solo una violación de la
soberanía" del país, "sino que iba en detrimento" de los esfuerzos
paquistaníes en la lucha contra el terrorismo, refiere AFP.
DPA apunta que aunque no hay datos oficiales sobre los ataques
con aviones no tripulados, la red de periodistas independientes
Bureau of Investigative Journalism de Londres reúne información
desde el 2010 sobre las operaciones.
Los datos se refieren a misiones contra presuntos terroristas en
Pakistán, Yemen y Somalia, y no hay información sobre otros países.
En Pakistán, la red registró 376 ataques de drones desde el 2004,
en los cuales han muerto entre 2 mil 525 y 3 mil 613 personas. De
ellas, hasta 926 eran civiles, y de estos, hasta 200 niños.
En Yemen, la organización contabiliza entre 54 y 64 ataques desde
el 2002, que habrían dejado hasta 397 muertos. De ellos, hasta 58
eran civiles, en cinco casos niños. Se cree que pudieron ocurrir
otros 100 ataques más que no han podido ser confirmados, con hasta
467 muertos.
En Somalia ha habido, según las investigaciones, entre tres y
nueve bombardeos con drones desde el 2007. Los muertos son entre
siete y 27, de ellos hasta 15 civiles.