Italia aumenta desde hoy la guardia marítima y aérea
en el Mar Mediterráneo para monitorear las embarcaciones con
emigrantes, luego de dos recientes naufragios en los que fallecieron
casi 400 personas.
La operación, conocida como Mar Seguro, se dirige a
vigilar el área con el propósito de evitar nuevas tragedias, y sus
detalles serán fijados por el primer ministro Enrico Letta, durante
una reunión hoy con los titulares de Defensa, Exteriores e Interior.
No obstante, la prensa local informa que además de
los habituales buques guardafronteras, tres barcos de la marina
italiana ya supervisan el área apoyados por cuatro helicópteros, a
lo que se suman dos aviones de vigilancia con tecnologías para la
observación nocturna.
Agregaron que aeronaves no tripuladas con base en
Sicilia (sur de Italia), podrían ser empleadas para identificar
barcos en problemas.
La canciller italiana, Enma Bonino, señaló al
respecto que las patrullas funcionarán para rescatar a emigrantes, y
no para ordenarles regresar a sus países de origen.
Mientras, el ministro de defensa Mario Mauro explicó
que el país triplicará su presencia en el Mediterráneo, pues "se
necesitan acciones fuertes con el propósito de evitar más
naufragios".
Por otro lado, un vocero de la organización de
Naciones Unidas para los Refugiados señaló que el gobierno italiano
también planea ampliar su capacidad para recibir emigrantes, de ocho
mil en la actualidad a 16 mil.
"Los inmigrantes deben ser transferidos a la parte
continental, con un sistema de recepción adecuada. Italia está
haciendo un gran esfuerzo", apuntó.
El viernes último, una embarcación con unas 250
personas a bordo naufragó en el estrecho de Sicilia y el hecho
provocó unas 35 víctimas mortales.
Una semana antes, otro navío colapsó y fallecieron
más de 360 individuos, mientras solo 155 lograron sobrevivir.