Los delegados del Gobierno colombiano y la guerrilla de las
FARC-EP cerraron el decimoquinto ciclo de diálogos en La Habana sin
acuerdo so-bre el tema de participación política y con reclamos
mutuos respecto a la celeridad del proceso.
El comandante de las Fuerzas Ar-madas Revolucionarias de Co-lom-bia-Ejército
del Pueblo (FAR-CP), Iván Márquez, dijo este domingo que no es
sensato pretender mostrar a la insurgencia como la parte del diálogo
que frena los ritmos para el avance del proceso.
"Hemos trabajado a fondo cada día; no ha habido jornada en la que
no presentemos propuestas y soluciones; no ha habido día en el que
no propiciemos un avance", dijo el jefe guerrillero en un comunicado
leído a la prensa en el capitalino Palacio de Convenciones, sede
habitual de las conversaciones.
Las declaraciones de Márquez llegan después de que el pasado
sábado el líder de la delegación gubernamental, el exvicepresidente
Hum-berto de la Calle, se quejara de que los diálogos no han sido
expeditos y no han tenido la efectividad que se esperaba.
De la Calle achacó el problema a la insistencia de las FARC-EP de
introducir en las conversaciones temas que no están en el acuerdo
pactado, entre los que mencionó el modelo económico, la reforma
estructural del Estado, la minería y las Fuerzas Armadas.
"Es momento de avanzar con mayor celeridad en este proceso si
queremos un país sin conflicto y si queremos cumplir con las
expectativas de paz que hoy tienen los colombianos", preció el
exvicepresidente.
El comandante Márquez aclaró que desde Oslo (la ciudad noruega
donde se instauraron los diálogos en octubre del pasado año) y mucho
antes , el gobierno tenía conocimiento de que el propósito de las
FARC-EP para iniciar el proceso de paz era discutir y buscar
solución a los problemas estructurales que generaron el conflicto
político, social y armado en Co-lombia.