MATANZAS.—
La categoría de Monumento Nacional de Cuba al Centro Histórico de
esta ciudad despierta de seguro una honda alegría y justificado
orgullo entre los matanceros, pero al propio tiempo constituye un
compromiso ineludible para las autoridades y la comunidad, que debe
consagrarse como nunca a cuidar y conservar ese tesoro.
Así hizo notar aquí Gladys Collazo, presidenta del Consejo
Nacional de Patrimonio, al valorar la importancia de esta distinción
que enaltece a otro de los cascos urbanos monumentos para todos los
cubanos, decisión sustentada, dijo, en los valores arquitectónicos,
culturales e históricos, además de la jerarquía de algunos
edificios, sitios y objetos asociados con sucesos relevantes y
personajes ilustres.
Este es un valor añadido a esta bella ciudad que tanto afecto
suscita entre los visitantes. Toca ahora resguardar aún más su
fortuna patrimonial, sostuvo.
Destacó el hecho de que la declaratoria se hiciera firme en
coincidencia con el aniversario 320 de la fundación de la ciudad,
una urbe admirada por la presencia de conjuntos arquitectónicos y
esculturas representativas de estilos artísticos como el
neoclasicismo y eclecticismo, así como otras valías ambientales y de
la cultura.
Ahí están para confirmarlo La Plaza de la Vigía, sitio
fundacional de la ciudad; el Palacio de Gobierno, el Parque de la
Libertad, el Museo Farmacéutico, el Teatro Sauto y el Museo
Provincial Palacio de Junco, entre otros.
Fundada el 12 de octubre de 1893, San Carlos y San Severino de
Matanzas pasó a llamarse en el siglo XIX como la Atenas de Cuba, por
constituirse en una plaza cultural importante dentro de la mayor de
las Antillas.
La declaratoria oficial de Monumento Nacional al Centro Histórico
de la ciudad matancera se dio a conocer en la noche de ayer durante
la gala cultural organizada por los 320 años de la ciudad.