Un archivo importante de investigaciones etnográficas, culturales
e histórico-sociales sobre la región caribeña y latinoamericana
atesora la revista Del Caribe, publicación de la Casa del Caribe que
celebró ayer sus 30 años de creada y su número 60 de edición.
Fundada y dirigida por el intelectual Joel James Figarola, la
revista nació como órgano de comunicación de la Casa para recoger
los resultados básicamente de las investigaciones realizadas por la
comunidad científica en Santiago de Cuba. El primer número salió en
el trimestre de julio-septiembre de 1983.
Con la voluntad de unir a investigadores interesados en el Caribe
como área cultural, en sus páginas se pueden encontrar todas las
disciplinas de las ciencias sociales y las artes. Según manifestó a
Granma vía email, el investigador Julio Corbea y
director durante años de la revista, en sus ediciones han tenido un
peso importante "los temas de historia cubana, caribeña y
latinoamericana. También los artículos de so-ciología, religión,
antropología y temas relacionados con la cultura popular
tradicional".
A la publicación se le atribuye, además, el hecho de abordar por
primera vez, de manera sistemática, el tema referente al
colonialismo de poder. Sin embargo, aunque "los temas que se tratan
tienen un rigor académico, eso no impide que sean leídos por
personas interesadas en los tópicos abordados", refirió Corbea.
Durante estos 30 años más de 600 investigadores nacionales y
extranjeros han escrito en la revista, que circula en la red de
librerías de todo el país y aunque ha visto afectada su periodicidad
por problemas de presupuesto, nunca se ha dejado de publicar.
"Del Caribe —afirmó el investigador— ha socializado
los resultados de las investigaciones, se han materializado en ella
esos resultados, por ejemplo: los cultos afrocubanos, los temas de
palo monte, santería, espiritismo de cordón, todo lo referente al
ámbito religioso. En mi criterio, es un espacio de comunicación
entre el mundo académico santiaguero, el nacional y el extranjero".