Ofrendas florales depositadas en el sitio, en especial las
enviadas por el compañero Fidel, líder histórico y Comandante en
jefe de la Revolución Cubana; y el General de Ejército Raúl Castro
Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, hicieron
la gran apelación a no olvidar hechos tan importantes de la historia
patria y a hombres como Carlos Manuel de Céspedes, quien fuera
Presidente de la República de Cuba en Armas.
"Venir ante él y devolver sangre, carne e ideas a su monumento,
es cumplir el más alto designio de la República, de la nación cubana
hoy. Hacerlo en instantes en que el país está dando cumplimiento a
los acuerdos del Congreso del Partido y sus Lineamientos, sale hacia
delante contra viento y marea. Lo hace y lo hará por el bien de los
cubanos de todas las generaciones", afirmó el doctor Eusebio Leal
Spengler, historiador de la ciudad de La Habana.
Al compás de las notas entonadas por la banda de música del
Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias,
rindieron también tributo al Padre de la Patria, el general de
división Antonio Enrique Lussón, vicepresidente del Consejo de
Ministros; el general de división Samuel Rodiles Planas, la general
de brigada Delsa Esther (Teté) Puebla, el secretario del Consejo de
Estado, Homero Acosta Álvarez, así como destacados historiadores,
pioneros y población de la zona.