La salud mental como pilar básico del bienestar integral de cada
individuo, los esfuerzos que realiza Cuba en esta materia y cuánto
queda por hacer, fueron los temas de análisis que reunieron a varios
especialistas con motivo de celebrarse este 10 de octubre el Día
Mundial de la Salud Mental.
La Máster en Psiquiatría Social, doctora Paula Lomba, destacó el
modelo de salud pública cubana, que acerca servicios como la
psiquiatría infantil y general, y la psicología a la atención
primaria de salud, a partir del trabajo conjunto con el médico y la
enfermera de la familia.
Cuba cuenta con una amplia red de servicios asistenciales que dan
cobertura de salud y permiten cumplir con el derecho de la gratuidad
y accesibilidad de la atención médica de cada ciudadano. En este
sentido, los expertos señalaron como estrategias fundamentales la
promoción y prevención de salud, así como la atención y
rehabilitación de los pacientes dentro de la propia comunidad, con
una visión integradora y de transformación social.
Destacaron la importancia del autocuidado y la responsabilidad en
la salud de cada persona, así como el apoyo de la familia y la
participación comunitaria e intersectorial.
Indicaron que aún cuando de manera general la sociedad cubana ha
eliminado la estigmatización del paciente con trastornos mentales,
aún existen la burla y la indiferencia hacia muchas de estas
personas, tanto en el plano comunitario como al interior del hogar.
El profesor Juan Emilio Sandoval, Máster en Psiquiatría Social y
Clínica, enfatizó en la necesidad de lograr un nivel satisfactorio
de bienestar desde edades tempranas, para asegurar una vejez
saludable. "El bienestar psicológico está estrechamente relacionado
a la necesidad de adoptar estilos de vida saludables, ya que las
principales causas de mortalidad en el país están vinculadas a
factores de riesgo como el tabaquismo, el consumo excesivo e
irresponsable de alcohol y la inactividad física".
La especialista en Psiquiatría Infantil, Ovidia Rodríguez Méndez,
puntualizó al respecto que la prevención de los trastornos
emocionales y de conducta es esencial en niños y adolescentes,
aspecto en el que incide la educación de los padres y el apoyo de
todas las personas vinculadas a su proyecto de vida.
Otra de las temáticas abordadas fue los factores psicosociales
que influyen en la salud ocupacional o salud del trabajo.