En la inauguración del encuentro, la víspera, la presidenta
brasileña, Dilma Rousseff, aseguró que el mundo tiene una "tarea
moral, ética y social" por erradicar el Trabajo Infantil y dar a los
niños una infancia "sin violencia y ningún tipo de explotación".
Este miércoles la ministra brasileña de Desarrollo Social y
Combate al Hambre, Tereza Campelho, destacó la necesidad de
encontrar fórmulas efectivas para combatir la mano de obra infantil
en el mundo.
Se pronunció por transformar las escuelas y convertirlas en
centros más atrayentes, así como implementar programas sociales y de
transferencia de renta, como Bolsa Familia que en Brasil garantiza
una mejor vida para 11 millones de hogares pobres.
El representante de la Organización Internacional de Empleadores,
Octavio Bustamante, defendió también la idea de fortalecer el papel
del educador en la erradicación de trabajo infantil.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) unos 168
millones de niños son explotados en el mundo, y cerca de 10,5
millones de infantes laboran como emplea-dos domésticos en casas de
familia. Organizada por Brasil y la OIT, esta conferencia concluirá
hoy con la aprobación de la Carta de Brasilia, que recogerá las
conclusiones de los tres días de discusiones, precisa PL.