La
tensión era extrema antes del inicio, se antojaba el circuito Grand
Prix (2012-2013) la competencia más fuerte a la que se enfrentaba en
su carrera ajedrecística. Tanto era así que de los 21 trebejistas
que vieron acción en la lid, Leinier Domínguez aparecía en el escaño
18 atendiendo a su coeficiente Elo de inscripción (2 725 puntos),
compartido con el francés Etienne Bracot y superior al del uzbeco
Rustam Kasimdzhanov (2 684), el chino Yue Wang (2 705) y el inglés
Michael Adams (2 722).
Pero Leinier tiene madera de grande, le gustan los retos y su
octavo escaño de la clasificación general (280 unidades) al término
de las seis fases —cada jugador podía competir en cuatro etapas,
eliminándose su puntuación más baja y sumando las tres restantes al
acumulado general—, da fe de su prestigio en la súper elite del
juego ciencia.
Así debutó con el escaño 11 y 35 rayas para su botín en Londres,
luego terminó cabizbajo en Tashkent (decimosegundo-20), antes de
tener redención total en Salónica. Monarca inobjetable con ocho
puntos de 11 posibles, apuntalado en récord de seis éxitos. En suelo
griego pulseó con 11 rivales de sumo cuidado, Elo promedio de 2 753
unidades y cinco de sus seis víctimas con aval superior. ¿El saldo?
Adición de 30 unidades a su rating y meteórico ascenso hasta
el escaño 13 del planeta.
París marcó el adiós de la competición, en la Ciudad Luz el Ídolo
de Güines ancló sexto, producto de un éxito, nueve abrazos y el
revés inicial ante el israelí Boris Gelfand. Su despedida de altura,
tablas ante el italiano Fabiano Caruana (380), uno de sus verdugos,
frente a quien exhibe una sonrisa y tres fracasos, además de varios
armisticios. Para el transalpino, dueño del cetro y 155 rayas,
significó ver escapársele la posibilidad de pugnar en el torneo de
retadores del 2014, al que en definitiva acudirán el búlgaro Veselin
Topalov (410) y el azerbaijano Shakriyar Mamedyarov (390), punteros
de la justa.
También culminaron por delante de Lei-nier el propio Gelfand
(325), el ruso Alexan-der Grischuck (315), el estadounidense Hikaru
Nakamura (300) y el también representante de rusia Alexander
Morozevich (280).
De Leinier, puntualizar que en octubre del 2001 se incluyó por
primera vez entre los 100 mejores trebejistas del orbe, entonces
exhibía 2 596 y se había convertido en Gran Maestro un año antes en
el Abierto de Linares. Su vertiginoso ascenso continuaría, pues
julio del 2008 atestiguó su bienvenida al club de los 2 700, del
cual no se ha desligado desde entonces.
Muchas otras batallas le esperan a Leinier en el futuro, horas de
estudio, análisis. Por ahora se ha ganado su inclusión en ediciones
venideras del Grand Prix, a fuerza de victorias, tablas y puntos.