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Actualizado 6:00 p.m. hora local
Verdi vivo
Germán Veloz Placencia
HOLGUÍN.—
Esta ciudad es testimonio de la expansión continua de la complejidad
sonora de Giussepe Verdi 200 años después de su nacimiento, suceso
celebrado aquí con un concierto memorable por la osadía de poner en
escena fragmentos de diez de las mejores óperas del gran maestro
italiano.
Los responsables del inusual acontecimiento fueron
la Orquesta Sinfónica de Holguín y el Teatro Lírico Rodrigo Prats,
que apoyados por otros artistas del territorio, materializaron la
idea en cuya génesis también estuvo el aporte de la embajada de
Italia en Cuba.
Mucho
hay que agradecer al maestro Walter Themel, amplio conocedor de la
obra verdiana. Batuta en mano, reflejo de talento y conocimientos
adquiridos en su bregar al frente de agrupaciones operísticas,
sinfónicas y de cámara en Europa y otras latitudes, sin ceder en la
pasión que derrocha, se mostró preciso en la conducción de los
músicos.
Desde la obertura de Nabucco, hasta
Aida (gran final) hubo expectación, como lo
concibió el tenor Yuri Hernández, director artístico del
espectáculo, quien impactó igualmente en sus interpretaciones, sobre
todo al asumir a Otello.
El resto de los intérpretes se creció, pero sin
lugar a dudas sobresalió la soprano María de los Ángeles Falcón, con
su virtuosismo vocal en uno de los varios momentos dedicados durante
el concierto a La Traviata.
Al memorable espectáculo realizado en el teatro Eddy
Suñol le antecedió una intensa jornada que arrancó el pasado día 2
con diversas propuestas, entre ellas un ciclo de conferencias
mediante las cuales Ángel Vázquez Millares y Rafael Rodríguez
Beltrán, destacadas personalidades del ámbito cultural cubano,
revelaron, entre otras cosas, la grandeza creativa de Verdi,
su proyección hacia la contemporaneidad y el patriotismo que lo
impulsó a apoyar la unidad de Italia. |