Las serias limitaciones que el bloqueo norteamericano impone a
Cuba, y que repercuten negativamente en el sistema de salud pública
del país, se viven cada día en el Cardiocentro Pediátrico William
Soler, de la capital.

Explicó a Granma la doctora Herminia Palenzuela López,
responsable del programa de calidad de esta institución
hospitalaria, que ha sido imposible para el centro obtener óxido
nítrico, gas fabricado por compañías estadounidenses y europeas.
"Por su efecto potente este gas se utiliza para tratar las crisis
de hipertensión pulmonar que se presentan en el postoperatorio de la
cirugía cardiotoráxica pediátrica, complicación que puede causar la
muerte al paciente, independientemente de la efectividad del
proceder quirúrgico.
"Existen otros medicamentos endovenosos para tratar la
hipertensión pulmonar, que son los que utilizamos aquí en Cuba, pero
lo más efectivo es el óxido nítrico. Su aplicación directa por vía
respiratoria provoca casi inmediatamente la vasodilatación pulmonar,
disminuye las presiones pulmonares y previene o controla las crisis
de hipertensión pulmonar aguda o la hipertensión pulmonar
persistente", señaló la especialista.
La doctora Palenzuela López, refirió que al tratarse de un gas
con características particulares no se puede trasladar en avión, y
su transportación en barco requiere de un conjunto de precauciones.
"Se hace difícil garantizar el traslado en barco desde países
lejanos. Además necesitaríamos un suministro estable, porque se
trata de pacientes con cardiopatías críticas que no pueden esperar.
Por la corta distancia que hay entre Cuba y Estados Unidos, si
pudiésemos adquirirlo allí, podría haber un flujo constante, pero no
tenemos acceso".
Subrayó la especialista, también profesora consultante, que la
presencia de una hipertensión pulmonar persistente después de
operado el paciente o de la aparición de crisis de hipertensión
pulmonar agudas, se observa con frecuencia en niños recién nacidos y
lactantes pequeños.
Otra de las limitaciones del bloqueo que afecta la cardiología
pediátrica en Cuba es la imposibilidad de acceder al Sevoflurane, el
mejor anestésico pediátrico existente para la cirugía cardiovascular
y que solo se fabrica en Estados Unidos.
Numerosa puede ser la lista de limitantes, que va desde el
elevado costo de los precios de los insumos debido a los gastos de
flete e intermediarios, las trabas al intercambio científico entre
profesionales cubanos y norteamericanos, hasta la negativa a
comercializar productos como los aquí mencionados. Uno de los tantos
rostros de esta inhumana política que dura ya más de medio siglo.