Soy un obrero con cargo

Asegura, el administrador del mejor organopónico de Villa Clara

Freddy Pérez Cabrera

A sus 82 años, a Evelio Laureano Veitía no hay quien lo llame el jefe del organopónico Patria. Él prefiere que lo vean como un trabajador más del mejor sitio de Santa Clara para adquirir hortalizas y vegetales frescos, no solo por la calidad, sino por la variedad de la oferta.

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Cada año el organopónico Patria, de Santa Clara, aporta cerca de 500 quintales de vegetales para el consumo del pueblo.

Por su experiencia en los trajines agrícolas, él guía el trabajo y lleva a punta de lápiz la contabilidad de la entidad, labores realizadas con extrema dedicación, además de permanecer directamente en el surco junto al resto de los obreros, asegura el veterano, quien muestra fortaleza a pesar de su edad.

"Para mi constituye una satisfacción servir al pueblo. Hasta aquí vienen cada día decenas y decenas de vecinos del Consejo Popular Capiro-Santa Catalina y otros cercanos, a comprar lechuga, acelga, pepino, habichuela, aguacate, ajo puerro, espinaca o algunas de las especies procesadas en nuestra fabriquita, entre otros productos, y todo el mundo se va complacido", reconoce el administrador.

"Usted ve cómo algunos organopónicos se han dedicado, más que a producir, a comercializar productos comprados a terceros, algo que no va conmigo. Aquí todo lo que se vende es cultivado o fabricado por nosotros, lo cual nos permite vender a precios más bajos.

Sobre el tema, varios vecinos asiduos al lugar, como Rigoberto Sánchez y Augusto Labrada, aseguran que en ningún otro lugar de la ciudad usted podrá encontrar tanta variedad de vegetales y hortalizas frescas y a tan buenos precios como aquí, algo que se mantiene en cualquier época del año, lo cual demuestra la constancia del colectivo en esa tarea.

Sobre las vías para obtener esos resultados que han hecho acreedor al organopónico Patria de la condición de Excelencia, otorgada por el Grupo Nacional de la Agricultura Urbana, Evelio señala que no tiene secreto alguno. "Lo que hay es que trabajar sin mirar hacia atrás, aplicar la ciencia y la técnica, en especial semillas de calidad y los frutos llegan solitos".

Un incentivo adicional del colectivo ha sido, además de los resultados productivos obtenidos, los altos salarios que han sabido ganarse los cinco trabajadores que allí laboran de manera directa en el campo a base del esfuerzo conjunto, los cuales superan los 2 mil 200 pesos mensuales.

QUE PATRIA SEA LA REGLA

El gran reto de Villa Clara, en la Agricultura Urbana y Suburbana es lograr que todos los huertos y organopónicos sean como el Patria, para que este espejo de la agricultura en el territorio sea la regla y no la excepción, asegura Jorge Luis Tartabul, al frente de dichos programas en la provincia.

Villa Clara parece sacudirse de los problemas presentados en el programa de la agricultura urbana. La calificación de Bien, en febrero, mayo y ahora en septiembre, lo confirman. Mayor estabilidad en el trabajo, mejor control y constancia de los cuadros en los municipios, dieron este resultado, explica el funcionario. Por ejemplo, Sagua la Grande y Santo Domingo, con calificaciones de Regular y Mal, respectivamente, revertieron su situación.

Menciona asimismo, el rigor logrado en las entregas a los centros del consumo social y el seguimiento a las fincas de semillas certificadas, todas evaluadas de bien, lo cual constituye una garantía y una fortaleza para la continuidad de estos programas, porque se conoce cómo de la calidad de la semilla dependen los rendimientos.

Otra labor que ha permitido ubicar a Villa Clara entre las provincias más estables del país, ha sido el movimiento de patios familiares, creando al menos uno por consejo popular en cada territorio, con resultados palpables en Encru-cijada y Santo Domingo, especificó el director del Agricultura Urbana en Villa Clara.

Sobre la agricultura suburbana, reconoció el directivo que Santa Clara, que resultó el municipio piloto donde se inició la experiencia, es el que más avanza en la ocupación de las tierras ociosas e incrementos sustantivos en la entrega de hortalizas, viandas, granos y frutales.

 

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