General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité
Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos
de Estado y de Ministros.
Compañeros representantes de delegaciones amigas aquí presentes.
Compañeras y compañeros delegados e invitados:
El informe central discutido ampliamente por ustedes por su
valioso contenido, demuestra una vez más que no son los largos, a
veces tediosos y reiterativos documentos los que deben preceder a
estos eventos. En él se recoge en pocas cuartillas lo que interesa
para discutir y comprometer a la masa cederista en los momentos
actuales y futuros.
Teniendo en cuenta lo anterior, estimamos dedicar nuestras
conclusiones a aquellos asuntos, temas y tareas que se consolidan,
están en proceso de cambios o adecuaciones, y las que tenemos que
acometer con inmediatez, dinamismo y el máximo fervor a que nos
tienen acostumbrados la organización cederista, sus cuadros y
militantes.
Percibimos
que el proceso desde la base hasta llegar a este momento final ha
tenido características especiales. Ha hecho énfasis en las
cuestiones de contenido, definiciones y compromisos, distanciándose
de todo formalismo y de promesas, que en la práctica y con el paso
del tiempo, restaban credibilidad y mermaban la confianza, en
particular, del actuar de nuestros cuadros. Todos somos responsables
de lo anterior, entiéndase que compartimos la crítica.
En la actualidad la Organización tiene contenidos más definidos e
identificados con nuestra realidad, y por tanto más cerca de lo que
siente y opina nuestro pueblo. Es precisamente esto lo que puede y
debe facilitar que la respuesta de la masa cederista sea más rápida
y efectiva, si tenemos en cuenta con toda intención las condiciones
de carácter material, así como las socioculturales de cada lugar
donde la organización de base se desempeña.
Lo anterior nos permite pedir de cada cual en su barrio, en su
entorno, la contribución a las tareas inmediatas y priorizadas para
encontrar siempre, con su activa participación, la solución a
aquellos problemas que son propios de la comunidad y de su gente.
No estamos ajenos de conocer incumplimientos y hasta indolencia
en determinados responsables de ejercer funciones administrativas en
busca de soluciones a problemas que afectan a la comunidad, o por lo
menos atenuarlas, y no solo hablamos de dirigentes y funcionarios de
niveles de base e intermedio, puede suceder también en las
Organizaciones de Masas y por qué no en el propio Partido.
Pero es muy saludable dejar claro que la labor del cuadro o
militante cederista consiste en explicar, razonar y convencer en
aquellos casos, que no son pocos por cierto, en que hay verdaderas
limitaciones de carácter objetivo, donde las posibilidades
económicas deben tenerse muy en cuenta y hay problemas que se han
venido acumulando durante años. Su solución llegará, pero no siempre
con la premura que se puede plantear con toda justicia. Hay que
documentarse, tener información de la situación y las presiones que
en el campo económico el gobierno de los Estados Unidos, ha ejercido
contra nuestro pueblo durante más de 50 años y reforzado en los más
recientes.
Hablemos claro, no es el famoso teque el arma fundamental del
cuadro cederista, todo lo contrario, es el dominio y conocimiento de
los obstáculos e inconvenientes para que con toda franqueza los
pueda trasladar a los que con razón claman por una u otra solución.
Los tiempos han cambiado, los CDR y las tareas también, porque
después de más de 50 años, el país, su gente, las condiciones,
necesariamente son otras. Los nuevos problemas demandan nuevos
métodos y formas para enfrentarlos y encontrar la posible solución,
por ello la Organización tiene que actualizarse.
Recordar que por recomendación de la Primera Conferencia Nacional
del Partido, la organización cederista desarrolló un proceso de
análisis y adecuación de sus estructuras, actualizó el contenido de
trabajo y reformuló la labor de los cuadros para atender de forma
diferenciada a barrios y comunidades, priorizando los lugares de
mayor complejidad social, bajo el principio del trabajo en equipo y
el vínculo sistemático con los dirigentes de base y cederistas.
La estructura ha experimentado verdaderas modificaciones, es
innegable que facilita llevar a la práctica el método adecuado y en
especial, el verdadero concepto de trabajo y atención integral más
flexible, pero siempre debemos recordar que una estructura, por
perfecta que pretenda ser, no lo resuelve todo, si en ella no está
incluida el estilo y las condiciones personales del cuadro o
dirigente de cualquier nivel. Esto debe quedar claro para todos,
reitero, la estructura funciona si los cuadros funcionan. En
relación a esto ustedes han iniciado un amplio proceso de renovación
que comienza a dar frutos, hay que señalar la racionalidad en cuanto
a su ejecución en particular.
El concepto aquí discutido de mantener algunos veteranos por su
aporte, su experiencia, otros en edad ya madura y jóvenes cuya
presencia estaba proporcionalmente muy disminuida. Creo es algo en
lo que avanzamos en esta etapa que precedió al Congreso.
En los cuadros se cumplen los preceptos de la política trazada en
cuanto a género, color de la piel y edad promedio. En ese sentido
todo está bien.
Lo anterior no debe llevarnos a considerar resuelto el tema de
cuadros, y pasar la página, muy por el contrario, aquí nos queda
mucho por hacer y hacer es seleccionar, formar, educar, de manera
tal que su sentido de la vida exprese sensibilidad, dinamismo,
patriotismo y vocación de vincularse con el pueblo, de vivir,
convivir y desempeñar a plenitud las responsabilidades que en la
cotidianidad se presentan ante los cuadros, funcionarios y en
definitiva, todo el colectivo de la estructura cederista, incluidas
las de base, CDR y Zona. El seguimiento y la permanente atención a
esta política es deber inaplazable de los que de una u otra forma
están responsabilizados con la formación de los cuadros.
Algo muy importante y que es complemento en lo que atañe a la
política de cuadros es el movimiento de activistas que debe
desarrollar la organización, puesto que el trabajo con las masas no
puede descansar solo en los cuadros profesionales, requiere de
fuerzas activas que multipliquen las ideas, impulsen las acciones y
comprometan la participación de sus miembros.
Los CDR representan al pueblo en toda su dimensión, pues su
membresía une a adolescentes y jóvenes, mujeres y hombres,
trabajadores y amas de casa, campesinos y combatientes, jubilados y
pensionados. En resumen, son la expresión de la unidad del pueblo,
por eso ratificamos que hay que trabajar con todos los vecinos, y en
especial con los jóvenes, garantizando el relevo, logrando que se
integren y desarrollen sus ideas y actividades con un carácter
dinámico y atractivo.
El Partido continuará teniendo en los CDR una Organización
revolucionaria, solidaria, entusiasta y creativa que trabaja con la
diversidad de su membresía, haciendo realidad las palabras del líder
histórico de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz, al
expresar: "Que en el barrio vean al Comité de Defensa todos los
ciudadanos como una organización revolucionaria, como una
organización que está dispuesta a ayudar, aunque está dispuesta
actuar con toda la energía que sea necesaria cuando se lo ordene la
Revolución", fin de la cita.
Quiero hacer referencia a las principales tareas que ocupan el
tiempo de la membresía cederista; tenemos las tradicionales y las
nuevas, entre las primeras siempre habrá que destacar la vigilancia,
aunque como se ha discutido aquí por los delegados, esta no se lleva
a cabo exactamente igual en todos los lugares y es lógico que así
sea. Para ser prácticos, realistas, hay que reconocer que estamos en
otro contexto, que se diferencia mucho de los momentos iniciales
cuando se fundaron los CDR y de algunas décadas posteriores.
Hoy reconocemos la existencia de un aumento en las indisciplinas,
que las llamamos sociales, pero no están solo vinculadas al
comportamiento individual, demostrando desfachatez o falta de
modales que reflejan irrespeto a toda norma de convivencia social,
sino que en no pocos casos se asocian con hechos que vulneran todo
tipo de conductas, reglas y disposiciones legales, ustedes en el
transcurso de las múltiples, valiosas y comprometidas intervenciones
las expusieron y les asignaron el calificativo que merecen.
Estas manifestaciones indeseables en medio de la lucha a que se
nos ha convocado por el Primer Secretario del Comité Central del
Partido General de Ejército Raúl Castro Ruz, daña no solo la imagen
de nuestro pueblo revolucionario, sino también atenta contra las
medidas que en el orden del desarrollo económico y social se empeña
nuestro pueblo en cumplimiento de los acuerdos del 6to. Congreso del
Partido. Sobre el tema abundaremos en otro momento de esta
intervención.
Reconocemos que la tarea relacionada con la recogida de materias
primas ha experimentado un cambio, todo ello vinculado a las nuevas
vías y procedimientos que para este fin se han adoptado por los
organismos rectores de la economía, pero ello no excluye en lo
absoluto la participación de los CDR y seguimos prestando un gran
servicio y algo muy importante en estos momentos, la contribución a
las tareas de higiene y saneamiento porque evitamos las
acumulaciones de estos materiales por tiempo prolongado y en lugares
inadecuados.
Una importante e insustituible tarea es aquella que garantiza las
donaciones de sangre, por el significado altruista, incomparable
manifestación de humanismo que demuestra los verdaderos y profundos
lazos de hermandad y solidaridad de nuestro pueblo. Esta admirable
tarea lo enaltece y es reconocida internacionalmente. Podemos decir
que las donaciones voluntarias, nacidas desde los primeros años del
triunfo revolucionario, son una imprescindible misión de los CDR,
que llegó para quedarse. Todas las actividades y acciones de la
organización cederista son importantes, pero esta es la que podemos
considerar más consolidada.
Tenemos que hacer referencia a una nueva tarea que compromete a
los cederistas y para decirlo con total franqueza no marcha al ritmo
necesario, me refiero a la constitución y funcionamiento de los dúos
focales. Todavía no han tenido el impacto esperado, reconocemos que
se ha trabajado en la selección y preparación de activistas en los
barrios, pero no se logra que funcionen con organización, eficiencia
y lo más importante, que tengan resultados. Nadie mejor que los
integrantes de la familia cederista para cumplir esta misión. Por
tratarse de algo que compete a los propios vecinos, no solo evitamos
extraños recorriendo nuestras viviendas, sino que tiene una
repercusión económica positiva, porque de esta forma el Ministerio
de Salud Pública se evita tener que emplear una importante cantidad
de asalariados para hacer lo que nadie mejor que el propio conocido
de la cuadra, el amigo o la amiga, haría con extrema voluntad y
calidad. En esta batalla, contaremos y confiamos que ustedes en el
corto plazo perfeccionen y asuman a plenitud esta responsabilidad.
Las acciones y todo tipo de actividad de la masa cederista que
contribuyan a la limpieza e higienización del entorno, demandan
también el máximo de atención y una respuesta consecuente, ya que
todos sabemos que hay limitaciones en medios y equipos, pero
determinadas acciones en esta dirección se pueden lograr con una
bien organizada y productiva movilización de los vecinos.
Otro factor que debemos atender es precisamente el de la
disciplina comunitaria, para que no se conviertan nuestras calles en
microvertederos con las negativas consecuencias que de ellos se
derivan.
Compañeras y Compañeros:
Para terminar el tema que aborda lo relativo al problema de las
indisciplinas sociales y mucho nos complace que haya sido muy
discutido, muy bien analizado y que ustedes ratifiquen sus
convicciones en cuanto a emplear todas las energías, argumentos y
razones para erradicar esos fenómenos negativos que nada tienen que
ver con la sociedad que construimos a costa de esfuerzos y
sacrificios.
El compañero Raúl de forma clara nos hizo un llamado a todos los
cubanos el 7 de julio del presente año, al abordar de manera pública
la situación que en esta dirección afrontamos y de la cual nadie
está exento de responsabilidad y actuación. Al respecto expresó y
cito "esta batalla se gana si logramos la real comprensión y
movilización del pueblo". Fin de la cita.
Los pasos dados por el Partido, el Estado, las administraciones,
la UJC y las Organizaciones de Masas en esta batalla, todavía no
rinden los necesarios resultados y no es de extrañar, teniendo en
cuenta la complejidad del fenómeno y que muchas de las causas que le
han dado origen no se resuelven de la noche a la mañana, y han
evidenciado la necesidad de lograr la participación activa de todos,
cumpliendo cada uno la parte que le toca y al mismo tiempo trabajar
de manera coordinada, permanente y sistemática. Esto no es una
campaña o algo coyuntural, la lucha nos involucra a todos,
incluyendo las fuerzas del Orden Público, la Fiscalía y los Cuerpos
de Inspección, entre otros.
Estamos en un momento decisivo y hay que pasar de las reuniones y
declaraciones a las acciones concretas, llamando a contar —como se
dice— para que se entienda bien, al que comete una indisciplina o
viola las normas de convivencia. Hay que velar por los bienes
personales y colectivos y enfrentar resueltamente las
justificaciones y la falta de combatividad que afloran en algunos
lugares.
Llamo la atención, porque no deja de tener cierta vinculación con
lo anterior, algo que merece el rechazo social, me refiero al
consumo y tráfico de drogas, que si bien es muy inferior en nuestro
país respecto a otras naciones, sin embargo provoca un ambiente
totalmente ajeno a la moral y valores presentes en nuestra sociedad
y daña la imagen de la Revolución. El trabajo preventivo merece
prioridad, en el combate contra este flagelo la atención personal y
a la familia de los afectados es imprescindible.
No nos hemos olvidado de hacer mención a la abnegada labor de los
Des-tacamentos Mirando al Mar, la importancia de su trabajo,
dedicación y sentido patrio merecen un reconocimiento.
Por último, no dar por terminado el proceso "Sin Tre-gua contra
las Indisciplinas Sociales", hemos dicho: pa-sar a la acción, no
obstante, la FMC y los CDR po-drían volver a repetir el proceso en
aquellos lugares donde se considere que no hemos avanzado lo
suficiente.