Al intervenir en el debate de alto nivel de la
Asamblea General de la ONU, el alto funcionario advirtió que las
potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos y sus aliados
en la región, ignoran los asesinatos y masacres cometidos por los
insurgentes, mientras acusan a Damasco de crímenes.
Al-Qaeda y otras organizaciones que combaten contra
el gobierno sirio cometen carnicerías, desmiembran cuerpos humanos y
comen corazones de personas, escenas vistas en la televisión que no
alcanzan para tocar conciencias ciegas, afirmó en el actual período
de sesiones de la Asamblea General.
Para al-Moualem, esta situación hace necesario que
se repita la misma pregunta que realizó el año pasado ante la ONU
"¿Es el consenso internacional en el combate al terrorismo un
compromiso serio, o es mera retórica?.
Respecto a la cuestión de las armas químicas,
ratificó el compromiso adquirido por la nación árabe con la adhesión
al instrumento internacional que prohíbe el uso de esas sustancias.
Sin embargo, alertó que los opositores han recibido
del exterior esos artefactos, por lo que quedan retos por enfrentar.
Al-Moualem denunció, además, que esas fuerzas
financiadas y armadas por Occidente y sus aliados regionales ya han
utilizado gases venenosos en el conflicto sirio, como en Khan Al-Assal,
en las inmediaciones de Aleppo.
Pedimos una investigación sobre esos hechos, pero
Estados Unidos, Francia y el Reino Unido actuaron para limitar las
funciones del equipo de científicos de la ONU para que solo
definieran si se usaron o no en nuestro país sustancias químicas,
alertó.
Según precisó, en Siria se esperó durante cinco
meses por las pesquisas en el terreno, pero "cuando llegaron, fueron
retirados antes de concluir, porque algunos estados comenzaron a
tocar los tambores de la guerra".
En su discurso ante la plenaria de 193 naciones, el
viceprimer ministro y canciller del país árabe aseveró que "en Siria
no hay una guerra civil, sino una guerra contra un terrorismo que no
reconoce valores ni justicia".
El cese de toda la agresividad contra mi país es el
primer paso para solucionar la situación, dijo.
La intervención de al-Moualem se produjo menos de 72
horas después de que el Consejo de Seguridad aprobara de forma
unánime una resolución para eliminar las armas químicas en el país
árabe y advirtiera a las partes en conflicto de abstenerse de
usarlas.
El texto muestra también compromiso con la solución
política al conflicto y la realización de una conferencia para
alcanzarla, sin embargo, deja abierta la posibilidad de hacer valer
el Capítulo VII de la Carta de la ONU, en caso "de incumplimiento de
lo dispuesto".
Dicho acápite de la Carta incluye la opción militar
a través del uso de la fuerza, bloqueos y otras operaciones, lo cual
genera preocupaciones entre quienes se oponen a una nueva guerra en
la convulsa zona.
En otra parte de su discurso, al-Moualem llamó a
poner fin a las medidas económicas unilaterales que se adoptan
contra algunas naciones.
Se trata de acciones inmorales y contrarias al
derecho internacional, por lo cual pedimos el levantamiento del
bloqueo a Cuba y el fin de las medidas coercitivas impuestas a
Siria, Venezuela, Belarús, Irán y la República Popular y Democrática
de Corea, sentenció.