Washington.— El
número de muertes de niños a causa de disparos accidentales con
armas de fuego en Estados Unidos es mucho mayor que lo mostrado en
los registros oficiales, advirtió un reportaje del diario The New
York Times.
Esta es otra arista de un fenómeno que golpea a la sociedad
estadounidense, la cual vive una ola de violencia armada sin
precedentes, a tal punto que el presidente Barack Obama la calificó
de epidemia.
"Niños que dispararon accidentalmente, por lo general a otros
niños, son las víctimas colaterales de la accesibilidad de las armas
de fuego en Estados Unidos, sus muertes son aún más devastadoras
porque son eminentemente evitables", subrayó el rotativo.
Mueren en los hogares de los agentes de policía y traficantes de
drogas, en los hogares rotos y familias muy unidas, en las granjas
rurales y en los apartamentos de la ciudad, reseñó el reportaje al
tratar de dar una imagen de la magnitud del problema.
"Y hay muchas más de estas víctimas inocentes que en los
registros oficiales", alertó el Times.
Según el periódico, que identificó 259 fallecimientos de niños
menores de 15 años en ocho estados donde se dispone de registros,
los disparos accidentales ocurrieron alrededor de dos veces más que
lo indicado en los archivos, un elemento que ha marcado el debate
sobre cómo proteger a los menores de edad de las armas de fuego.
La Asociación Nacional del Rifle, organización defensora del
derecho a portar estos artefactos, expresó su rechazo a cualquier
medida al respecto, porque, según considera, los niños son más
propensos a ser víctimas de "intoxicaciones o factores ambientales".
Una afirmación incorrecta si el número real de muertes por armas
de fuego accidental es significativamente mayor, indicó el
periódico.
Menos de 20 estados de la Unión han promulgado leyes para
establecer la responsabilidad penal de los adultos si no almacenan
las armas de fuego con seguridad para que los niños no puedan
acceder a ellas.
Cifras actualizadas estiman que dentro del territorio
estadounidense circulan unos 310 millones de armas de fuego, lo que
sitúa a esta nación en el primer lugar mundial por la cantidad de
armas per cápita (88,8 por cada 100 personas). (PL)