Con ceremonia oficial de presentación, sin su director (de viaje
en estos momentos), pero con gran parte del equipo técnico y actoral,
se exhibirá la cinta en el horario de las 8:00 p.m. Melaza
cuenta en 80 minutos la historia de un joven matrimonio que intenta
sobrevivir, luego del cierre del central azucarero en el pueblito
que da nombre a la película. Apoyándose el uno al otro, ambos tratan
de sobrevivir, salvar su mundo y aferrándose a la fe, que cada vez
les queda más lejana.
Filmada en locaciones de Caimito, Güines y Santa María del
Rosario, la cinta recrea los avatares de Mónica (Yuliet Cruz), la
única trabajadora de lo que fue un central; una mujer fuerte y
pragmática, según contó recientemente su director.
Mónica, dijo, comparte el protagonismo con Aldo, un profesor
integral que da clases de natación en una piscina vacía, mucho más
joven, que ella y un personaje defendido por Armando Miguel Gómez,
quien es más inocente y le resulta más difícil enfrentarse a las
dificultades de la vida cotidiana.
Melaza nació como guión que le sirvió de tesis de graduación
a Carlos Lechuga en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños y
en el 2012 se concretó en un largometraje gracias al premio, que
recibió del Fondo de Fomento del Audiovisual de Centroamérica y Cuba
(CINERGIA) y de la Fundación Hubert Bals, del Festival de Rotterdam.
Luego de su presentación en varios festivales, este filme ya se ha
alzado con el Premio Especial del Jurado en el 11 Festival
Latinoamericano de Cine de Vancouver, Canadá.
Al referirse al nombre escogido para la película, su director
explicó a la prensa que Melaza es el nombre del pueblo, pues
el tiempo y el ritmo de la película son pausados, calmados y a veces
espesos. "A medida que la trama se desarrolla, los personajes son
como dos moscas que vuelan alrededor de una caldera de melaza, y
aunque tratan de escapar, se quedan empotrados dando vueltas y
volviendo al inicio sin poder escapar".