Convocar a Osvaldo Doimeadiós, el más completo de los humoristas
escénicos cubanos en la actualidad, junto a Vocal Sampling, la
Orquesta de Cámara de La Habana, Jorge Luis Pacheco (Pachequito) y
otros músicos y actores para recrear en el Teatro Nacional esa
increíble boutade que el maestro llamó Concierto para dedo
y orquesta, y luego auspiciar en el cine Chaplin la proyección
del documental Silvio Rodríguez, Ojalá, del español Nico
García y la interpretación de canciones del trovador por Augusto
Enríquez, recordó hitos de la intensa biografía artística de Brouwer,
y un sello que recorre, según él mismo ha confesado, su actitud
estética: el homo ludens, el hombre que juega, complemento
del hombre pensante.
Así lo tenemos a inicios de los años sesenta entre los pilares
del Teatro Musical de La Habana, donde colaboró con el comediante
mexicano Alfonso Arau, y a fines de esa propia década al frente del
Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, que dotó de herramientas
expresivas a los fundadores de la Nueva Trova en un taller donde
prevaleció un auténtico clima de creación.
Silvio volverá a asomarse al Festival este lunes desde otra
faceta, la del fotógrafo. En la flamante Sala de la Diversidad
(Amargura entre Mercaderes y San Ignacio, La Habana Vieja), de la
Oficina del Historiador de la Ciudad, con inauguración a las 5:30
p.m., compartirá la exposición Memorias, con Gabriel Guerra e
Iván Soca.
Será el preludio de una serie de importantes conciertos a lo
largo de la semana. Aunque el más esperado de todos tendrá lugar el
miércoles 2 de octubre en el teatro Karl Marx con el regreso a la
escena nacional del gran Paco de Lucía; debe tomarse en cuenta el
peso de la audición que se originará este mismo lunes a las 7:00
p.m. en la antigua Iglesia de Paula, en la Avenida del Puerto.
Allí coincidirán el organista francés Vincent Bernhardt y la
formación de cámara de ese país Il Delirio Fantástico, junto al
conjunto Ars Longa, para protagonizar la velada Órgano plus,
la cual incluirá el estreno en Cuba del Concierto para violín,
órgano y cuerdas, de Antonio Vivaldi, como para ir saboreando lo
que sucederá el jueves 3 en la sala Avellaneda, cuando Il Delirio y
Ars Longa vuelvan a conjugarse para la velada De Vivaldi al
minimalismo.