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Más inversiones para producir arroz
El 2013 ha sido otro año dinámico para las
inversiones en el mayor polo arrocero de Cuba, del cual se espera un
crecimiento productivo acorde al millonario impulso para su
desarrollo
Dilbert Reyes
Rodríguez
Que la producción de arroz en la provincia de Granma —mayor polo
cubano en la obtención del cereal— hasta ahora vaya marchando al
compás de lo fijado por el programa de desarrollo para este renglón,
ha dependido sobre todo de la seriedad y agilidad crecientes en la
ejecución de las millonarias inversiones aprobadas.

La vinculación aérea
entre el molino (derecha) y los silos de almacenamiento aprovecha la
irregularidad del terreno y evita la transportación en camiones del
producto terminado.
No puede ser de otra manera si se quiere avanzar con pasos
sólidos hacia la real sustitución de importaciones en este frente y
honrar, con resultados concretos, la voluntad nacional de impulsarlo
definitivamente.
Es notable, por ejemplo, que de los montos financieros erogados
este año para la agricultura cubana, ocho millones 279 mil pesos
fueran destinados solo al empuje de la gramínea en la mayor entidad
arrocera del territorio y una de las dos más grandes de Cuba: la
Empresa Agroindustrial de Granos Fernando Echenique.
Desde
el año pasado hasta la fecha han sido sustituidos 17 de estos
enormes silos industriales.
Equipos nuevos para cultivo y cosecha, reparación de maquinarias,
adquisición de insumos y piezas de repuesto, modernización de
secaderos y molinos, reanimación de pistas de aviación, recuperación
de viales, así como de canales de riego y de drenaje, se cuentan
entre las acciones que permiten palpar un acontecer dinámico y en
progreso, por tal de asegurar que el grano nacional vaya desplazando
al fin al caro arroz importado.
VIGORIZAR AÚN MÁS LA INDUSTRIA
El molino Combate del Cerro es el último exponente de la
modernización industrial, en una provincia que desde hace unos años
tiene en la infraestructura fabril arrocera, su frente de producción
más sólido, estable y eficiente dentro del ramo.
A esta instalación —enclavada en el municipio de Bartolomé Masó,
precisamente para acopiar y procesar todos los volúmenes del cereal
cosechados en las tierras llanas de esa demarcación, que está muy
alejada de los núcleos industriales de Yara, Manzanillo y Río Cauto—
se le sustituyó toda la vieja línea por una moderna tecnología que
ahora le permitirá moler al año hasta 12 mil toneladas de arroz seco
en cáscara; o sea, entregar unas 8 000 listas para el consumo.
Aunque no es de los más grandes de Granma, el molino puede ahora
procesar de un modo eficiente unas 70 toneladas diarias de arroz
seco en cáscara, y gracias también a la tecnología es que registra
un salto positivo en el rendimiento industrial y la extinción casi
absoluta de granos partidos.
Sin embargo, lo más notable y de altísimo impacto en el ahorro es
la culminación de la vinculación aérea instalada entre el molino y
los cuatro silos de almacenamiento adyacentes, cada uno de estos con
capacidad para 1 600 toneladas, y que fueron resultado de una
inversión anterior equivalente a 4,8 millones de pesos.
La vinculación aérea de 80 metros es una verdadera obra de
ingeniería, pues aprovecha la irregularidad del terreno (ocho metros
de altura entre uno y otro recinto) y de esta forma evita la
transportación en camiones del producto terminado.
En conversación con Granma, el ingeniero Félix Aguilar
Olivera, especialista de inversiones de la Fernando Echenique,
señaló que en materia de industria también se beneficiaron otros
molinos y secaderos.
"Este año se concluyó el montaje de 17 silos, de 125 toneladas de
capacidad cada uno, en tres de los secaderos de los campos de Río
Cauto: ocho en La Escondida 1, cuatro en La Escondida 2 y cinco en
Yucayo, a un costo que superó el millón de pesos, pero que creó
condiciones óptimas para la recepción y proceso ininterrumpido de
los volúmenes crecientes del arroz húmedo obtenido en las áreas
circundantes", explica.
Aguilar agregó que aun cuando faltan por terminar cuatro, ha sido
particularmente ejemplar la modernización de todos los laboratorios
de los recintos industriales de la empresa.
"Debidamente climatizados, ahora el personal especializado
trabaja en un ambiente adecuado, aislado del polvo y el ruido, y se
asegura la protección de las muestras testigos y de los equipos de
alta tecnología instalados para determinar, con la mayor exactitud
posible, el grado de humedad de cada carreta de arroz que llega
desde los campos, y luego darle seguimiento en el proceso de
secado".
TAMBIÉN EN LOS CAMPOS
La parte agrícola, que es en esencia la responsable de cobrarle a
la tierra, en granos de arroz, todas las millonarias inversiones,
también recibe acciones notorias de mejoramiento.
Al decir de Félix Aguilar, lo más visible entre los productores
son los nuevos equipos que han oxigenado el ritmo de la cosecha y la
preparación de tierras.
"Solo este año el parque se incrementó en 15 cosechadoras, igual
número de combinadas, 20 tractores de alta y media potencia, esteras
transportadoras y entongadoras, 40 remolques y otros más.
"En cuanto a los sistemas de riego, al cierre del 2013 deberán
quedar como nuevas 375 compuertas de diferentes dimensiones",
afirma.
"De igual forma, avanza la recuperación integral de todas las
pistas de aviación agrícola pertenecientes a la Empresa Echenique,
un programa que incluye el acondicionamiento de la casa de descanso
para los pilotos la reparación y techado de las naves de
fertilizantes, pesticidas y semillas, la sustitución de las bombas
que habilitan a las aeronaves con los pesticidas, así como la
protección perimetral con cercas", enumera Aguilar.
"Sin embargo —subraya—, la buena ejecución de las inversiones,
por una parte, se empaña por otra, específicamente cuando hablamos
de construcción y montaje, apartado en el que se insertan algunas
obras como la modernización del secadero Cayamas, el montaje de otro
en Media Luna, o la recuperación de sistemas de riego y viales, este
último con solo 58 mil pesos ejecutados de poco más de un millón
planificado.
"Estos elementos negativos siguen siendo consecuencias de las
brechas que aún subsisten en la contratación, a pesar de la batalla
a muerte que estamos librando contra los problemas de calidad, o de
irrespeto a los términos pactados en los cronogramas de
realización".
Sin embargo, cuando ya se dobló la curva del último tercio del
año, los resultados globales en la ejecución de las inversiones
previstas para el ramo arrocero en la Empresa Echenique demuestran
que, comparado con años anteriores, existe una mayor conciencia
sobre la necesidad de perfeccionar las relaciones contractuales, el
apego riguroso a proyectos técnicos, la puntualidad constructiva y
el exigente control directivo de los encargados del proceso
inversionista.
En lo adelante, solo cabe esperar que el resultado productivo, en
granos y en dinero, pague con suficiencia y eficiencia la prioridad
otorgada a este sector por el bolsillo de la nación.
Mientras tanto, las inversiones en Granma dicen mucho de cuánto
le importa al país catapultar la producción de arroz como uno de
esos pilares sólidos y ejemplares de la agricultura, en el afán de
lograr el autoabastecimiento nacional, sustituir importaciones
millonarias pero, sobre todo, robustecer un mercado interno, en el
cual presencia permanente y precios asequibles sean por fin los
saldos inmediatos de la eficiencia agroindustrial y los impactos más
notables en la mesa del cubano. |