NACIONES
UNIDAS. — El primer ministro pakistaní, Nawaz Sharif, exigió hoy
ante la Asamblea General de Naciones Unidas el cese inmediato de los
ataques con aviones teledirigidos estadounidenses a su país por
considerarlos una violación a la soberanía nacional.
Tras establecer que "la guerra contra el terrorismo
debe realizarse en el marco del derecho internacional", Sharif
recalcó que el accionar de los drones es "una continua violación de
nuestra integridad territorial" y causan incontables bajas entre
civiles inocentes.
Denunció que "los ataques ejecutados por las fuerzas
de la OTAN lideradas por Estados Unidos en suelo pakistaní con
aviones no tripulados son, además, contraproducentes a la lucha
contra el extremismo y el terrorismo".
Hemos instado a Estados Unidos a cesar los ataques
con drones para que podamos evitar más víctimas y sufrimientos,
señaló.
Al hablar sobre las complicadas relaciones con la
India, el jefe de Gobierno lamentó que ambas naciones han perdido
"enormes recursos" en una carrera armamentista que incluye el
desarrollo de medios nucleares. "Podríamos haber utilizado esos
recursos en bien de nuestros pueblos", comentó.
Aseveró que los dos países aún tienen la oportunidad
de trabajar y prosperar juntos, una cooperación que -dijo- también
beneficiará a la región.
"Estamos dispuestos a volver a involucrarnos con la
India en un diálogo sustantivo y encaminado a resultados", afirmó al
aludir a un acuerdo bilateral de 1999 que comprometió a ambos
Estados a resolver sus diferencias por vía de las negociaciones.
En ese contexto, dijo estar esperando "con gran
interés" la reunión que tiene pactada para el domingo con el primer
ministro indio, Manmohan Singh, aprovechando la presencia de ambos
en Nueva York, en tanto podría marcar "un nuevo comienzo" en las
relaciones bilaterales.
Sobre Afganistán, reiteró que Islamabad apoya un
proceso de paz inclusivo y dirigido por los propios afganos, y
prometió trabajar con el vecino país por fortalecer el comercio y la
cooperación económica en la región.
Acerca del combate al extremismo en Pakistán, dijo
que su gobierno está decidido a "batir al terrorismo con todos los
medios a nuestro alcance", pero también, como parte de "una política
coherente" a dialogar con los insurgentes para integrar a todos los
sectores de la sociedad a la vida nacional.