En el cuarteto de agraciados sobresalen los favoritos Canadá y
Brasil, hasta el momento los de mejor desempeño en la lid azteca,
que ha visto emerger como escuadras destacadas a las muchachas de
Cuba y Puerto Rico, segundas en sus respectivos apartados con solo
una derrota en sus cuentas, precisamente a manos de norteñas y
auriverdes.
Las cubanas, dirigidas por el entrenador Alberto Zabala, se
cruzarán hoy en la noche en semifinales contra las brasileñas, duelo
muy complicado para las nuestras, que en su adiós a la etapa
preliminar se vieron silenciadas en toda la línea por las
canadienses (anotaron 40 puntos, de ellos solo diez en los dos
cuartos finales).
Ahora precisan mostrar variabilidad en el ataque para que el peso
no recaiga solo en la espirituana Yamara Amargo, tercera anotadora
del certamen con 81 puntos (20,3 por partido), además de reforzar al
máximo la defensa y mejorar los guarismos que las colocaron como las
terceras que menos tantos permitieron (235), pues las sudamericanas
tienen una ofensiva demoledora, al punto de ubicarse punteras en
cartones anotados entre todas las escuadras del certamen con 364
unidades, a razón de 91 por encuentro.
Según el técnico de las rivales inmediatas, Luis Augusto Zanon,
su plantel no llegó al evento en plenitud de facultades físicas y
técnicas, pero gracias al equilibrio y la mezcla de jugadoras
jóvenes con otras de más experiencia, han logrado ajustar los
detalles que faltaban.
"Venimos a tratar de conseguir un pase para el Mundial, pero
también queremos disputar la final. Sabemos que los otros equipos
van a estar muy bien, Canadá, por ejemplo, es muy fuerte, por lo que
tenemos que hacer las cosas sin fallas", acotó el preparador al
sitio oficial de la competencia.
En los cuatro choques previos, el gasto ofensivo de las
auriverdes se ha repartido entre Nadia Gomes y Clarissa Dos Santos,
apoyadas en la veteranía y liderazgo de Adriana Moises, reconocida
por su medalla de bronce olímpica en Atenas 2004 y el cuarto lugar
en la cita del orbe 2006, precisamente en suelo brasileño.
"A pesar de ser la mayor, a menudo me siento como una novata,
porque cada vez que me pongo la camiseta de la selección es la misma
emoción", explicó Adriana, quien busca incluirse en su cuarto
Mundial.
Aunque no salen con el cartel de favoritas, las cubanas saltarán
al tabloncillo con un objetivo en mente, asegurar el boleto al
certamen universal, mas tendrán otra oportunidad en caso de salir
derrotadas en semifinales, presumiblemente contra las boricuas, que
no albergan muchas opciones en su pleito con Canadá.