La
industria alimentaria cubana pierde anualmente unos 45 millones de
dólares por la imposibilidad de acceder al financiamiento de la
banca norteamericana a causa del bloqueo económico, comercial y
financiero impuesto por Estados Unidos hace más de medio siglo.
Según datos ofrecidos por la Empresa Cubana
Importadora de Alimentos, Alimport, el sector sufre pérdidas
adicionales estimadas en más de 20 millones de dólares por no poder
realizar transacciones en la moneda estadounidense.
Además, pierde otros 10 millones debido a que las
tranferencias originadas en la isla involucran a varios bancos para
alcanzar su destino, mientras que las afectaciones por el costo de
los fletes superó el pasado año los 28 millones.
Téngase en cuenta que los barcos que transportan
carga entre Cuba y Estados Unidos deben retornan a puerto norteño
sin mercancía alguna, lo que encarece los costos.
Por su parte, la importadora-exportadora de
productos pesqueros Caribex denunció la imposibilidad de ubicar los
productos cubanos en el mercado norteamericano, por lo que pagan
elevados aranceles y precios de transportación para ubicar sus
mercancías en destinos más lejanos.
Solo por concepto de reubicación de mercados para la
importación de materias primas para confeccionar envases y conservar
las producciones tuvieron perdidas cercanas a los tres millones y
medio de dólares.
Asímismo, los profesionales y especialistas de la
industria alimentaria no han tenido la posibilidad de participar en
encuentros regionales, talleres y encuentros con homólogos de la
región.
Cada año, desde 1992, Cuba presenta ante la ONU un
informe contra el bloqueo. Históricamente, este documento ha sido
aprobado por la mayoría de los países miembros de esa organización.
En el 2012, 188 naciones votaron a favor del
levantamiento de la unilateral sanción a Cuba, mientras que solo
tres manifestaron su oposición y dos se abstuvieron.