Entre mayo del 2012 y abril del 2013 las pérdidas causadas por el
bloqueo a la salud pública cubana se contabilizan en 39 millones de
dólares, solo como resultado de la adquisición de medicamentos,
instrumental y otros insumos en mercados lejanos, así como por el
uso de intermediarios.
La cooperación internacional con el país caribeño también se
resiente como resultado de la persecución de Washington contra
bancos, firmas y empresas que realizan transacciones con La Habana.
Así, el Banco Cantonal de Zurich, Suiza, decidió suspender sus
operaciones con Cuba, lo cual afectó el derecho de ciudadanos de ese
país que por más de 20 años apoyaron proyectos médicos en la lucha
contra el cáncer, prevención del sida, entre otras enfermedades, a
través de la organización MediCuba-Suisse.
La mano larga del bloqueo estadounidense pone trabas al
entrenamiento del personal médico cubano en técnicas contemporáneas
de asistencia médica.
Ocurre con los equipos de Tomografía por Emisión de Positrones de
la marca Philips.
La mayoría de los equipos de imágenes médicas son controlados o
basados en el sistema operativo Windows XP, de 64 bits. Su
activación en la Isla no es posible debido al bloqueo.
El Centro Nacional de Genética Médica de Cuba no ha podido
adquirir un Analizador Genético, producido exclusivamente por
compañías norteamericanas como Applied Biosystems, perteneciente a
Life Technologies.
La larga lista incluye al Instituto de Gastroenterología,
imposibilitado de disponer de un equipo de radiofrecuencia bipolar.
Tal equipamiento es de tecnología estadounidense y comercializado
por empresas de ese país que no pueden hacer negocios con Cuba.
El Cardiocentro Pediátrico de La Habana enfrenta serias
dificultades para adquirir óxido nítrico, gas fabricado por
compañías estadounidenses y europeas.
También el Instituto de Nefrología confronta problemas con la
disponibilidad de kits para tipaje tisular HLA, de la firma
de origen norteamericano One Lambda, que no autoriza su venta al
vecino país.
Los enfermos con VIH/SIDA cubanos están imposibilitados de
recibir las combinaciones de antirretrovirales que incluyan el
Tenofovir de la firma Gilead. No han podido contar con los
medicamentos antivirales kaletra, nelfinavir, ritonavir y Lopi/Rito
infantil 80/20 mg.
En su carácter extraterritorial, el cerco incluso se ha impuesto
en otros países.
Así ocurrió en un taller del Sistema LabWare-LIMS realizado en
Colombia. Allí fueron excluidos especialistas del Instituto Nacional
de Oncología y Radiobiología bajo el pretexto de que la empresa
norteamericana LabWare, patrocinadora del evento, no podía hacer
tratos con la Isla.
Cuba prepara un informe con estas y otras incidencias que, por
causa del bloqueo de Estados Unidos, afectan la vida de sus
habitantes e incluso a ciudadanos y empresas de otras naciones, que
será presentado próximamente ante la Asamblea General de las
Naciones Unidas.