GINEBRA.
—Las acciones para combatir el trabajo infantil son insuficientes en
un mundo donde 168 millones de niños son víctimas de ese flagelo,
afirmó hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En un informe, la entidad precisó que más de la
mitad de los pequeños que laboran en el orbe están involucrados en
actividades peligrosas, pues se trata de labores que ponen
directamente en peligro su salud, seguridad y desarrollo moral.
Si realmente queremos acabar con el flagelo del
trabajo infantil en el futuro cercano, entonces es necesario
intensificar los esfuerzos en todos los niveles, remarcó el director
general de la OIT, Guy Ryder.
Las últimas estimaciones de la institución muestran
que gran parte de los progresos fueron realizados entre 2008 y 2012,
cuando el número de niños en dicha situación descendió de 215
millones a 168 millones.
No obstante, esta disminución es considerada
insuficiente en aras de alcanzar el objetivo de eliminar las peores
formas de trabajo infantil para 2016, una meta acordada por la
comunidad internacional.
El mayor número de infantes trabajadores se
encuentra en la región de Asia y el Pacífico, (casi 78 millones),
pero África subsahariana continúa siendo la región con la incidencia
más alta en términos de porcentaje de la población: 21 por ciento.
La agricultura se mantiene como el sector en el que
más niños faenan, seguida de los servicios y la industria, en su
mayor parte en la economía informal.
El trabajo infantil es todo trabajo que priva a los
niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial
para su desarrollo físico y psicológico.