Elecciones en Alemania

El motor de Europa ajusta revoluciones

Sergio Alejandro Gómez Gallo

Este domingo votaron solo los alemanes, pero el resultado atañe a toda Europa. Berlín es la "santa sede" de las políticas de austeridad, y los inquisidores del Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional cruzan los dedos para que salga el humo blanco anunciando la reelección de Angela Merkel.

FOTO: EFE Merkel se ratificó como la mujer más influyente de su país.

Los primeros resultados globales indican que sus plegarias fueron escuchadas. La Unión Democristiana (CDU) de Merkel habría alcanzado más del 44 % de los sufragios, el mejor resultado del partido en décadas, muy cerca de una mayoría absoluta en el Bundestag (Cámara baja del Parlamento), de cuya conformación depende el Ejecutivo.

En la historia alemana esto solo ha sucedido una vez con el gobierno de Konrad Adenaueren, en 1957. Pero de no superar la mayoría necesaria, la CDU tendrá que pactar con otras fuerzas políticas para formar Gobierno.

Y aquí es donde se pone interesante el rejuego político. Merkel no podrá reeditar su coalición del 2009 con el Partido Democrático Liberal (FDP), que se desplomó hasta el 4,7 % y aparentemente no estará representado en el Parlamento por primera vez en medio siglo. Los votos alcanzados por los liberales no superarían el 5 % necesario para adquirir una representación en el Bundestag.

La sorpresa de la jornada, entretanto, es el partido antieuropeísta Alternativa para Alemania (AfD), que con el 4,9 % de los votos está justo en la franja para entrar en el Parlamento y convertirse en una fuerza de peso en el país.

La línea agresivamente eurocrítica y neoliberal de este partido, fundado hace solo siete meses, dividió y debilitó a la derecha y el liberalismo. Aunque muchos de los miembros del AfD provienen de las filas democristianas, sus posiciones radicales respecto a la salida de Alemania de la zona euro levantan un muro, a primera vista infranqueable, ante una posible alianza con Merkel, pero nada se puede dar por seguro.

Al otro lado del espectro político tampoco se vislumbra un bloque claro que pueda dar un vuelco a casi una década de la Canciller alemana al frente de los destinos del país.

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), el principal de la oposición, habría logrado un 25,4 % de los escaños, cerca de tres puntos porcentuales menos que en el 2009. Esos sufragios sumados a los obtenidos por el ecologista Partido Verde (8,1 %) y por el Partido de la Izquierda de Die Linke (8,2 %) podrían ser suficientes para plantar cara y establecer una coalición.

El único problema es que el SPD ha sido históricamente renuente a aliarse con Die Linke. El candidato socialdemócrata, Peer Steinbruck, lo dejó claro durante la campaña electoral. En su opinión, la izquierda tiene divisiones internas insuperables y una política económica "irrealizable".

Los postulados de Die Linke sobre la protección del Estado de bienestar, la nacionalización de sectores económicos claves y la retirada de las tropas alemanas en Afganistán son vistos como una herejía dentro de una socialdemocracia que se distingue cada vez menos de los conservadores. De hecho, los especialistas coinciden en que lo más probable es que se reedite una alianza entre democristianos y socialdemócratas como ocurrió en el 2005, con Merkel al frente.

El propio Steinbruck tiene experiencia en esta fórmula, ya que fue ministro de Economía de la actual Canciller durante su primer Gobierno.

Lo que nadie pone en duda a estas alturas es que Merkel continúa siendo la mujer más influyente de Alemania. A sus 59 años, Europa y el mundo entero tienen que contar con esta doctora en química cuántica, criada en la República Democrática Ale-mana y devenida política tras la caída del Muro de Berlín.

UNA ELECCIÓN QUE ESTREMECE EUROPA

La crisis económica en Europa y el rol que debe asumir para su solución la economía más poderosa de la Unión Europea (UE) fue un tema central durante la campaña electoral.

Durante los últimos meses, Merkel ha defendido la integración europea y la moneda común a capa y espada, a pesar de que ha tenido una fuga en su propio partido de personas que consideran que Alemania debería encargarse de sus propios asuntos y dejar a su suerte al resto de los países de la UE.

En el cierre de campaña, Merkel aseguró que la divisa única no solo es buena para Europa, sino que está en el interés más elemental de Alemania. "Garantiza nuestra prosperidad y asegura nuestros puestos de trabajo".

Y no le falta razón a la Canciller. Según coinciden los economistas, el sector exportador alemán, el tercero más grande del mundo detrás de China y Estados Unidos, se beneficia de una moneda más débil, que comparten países mucho menos desarrollados como España y Grecia.

Sin embargo, lo que aparenta funcionar para Alemania es una carga inllevable para los países del sur de Europa, que se han visto golpeados por la peor crisis económica desde la postguerra.

Según advirtió recientemente la agencia internacional Oxfam, de no corregirse las políticas económicas aplicadas hasta el momento, podrían incrementarse entre 15 y 25 millones el número de europeos viviendo en la pobreza para el 2025.

El éxito alemán podría ser su peor enemigo si españoles, griegos, portugueses, entre otros, comienzan a asociar sus desventuras con el surgimiento de un nuevo imperio germano. El recuerdo de dos guerras mundiales está presente para asustar a los más incrédulos.

Merkel parece estar consciente de esta realidad. "A Alemania solo le puede ir mejor a largo plazo si a Europa le va bien", aseguró durante la campaña.

El tipo de alianza que salga de las elecciones de este domingo definirá las políticas de los próximos cuatro años. De confirmarse la coalición entre democristianos y socialdemócratas, o una mayoría absoluta de los primeros, estarían abiertas las puertas para continuar con el desmantelamiento del preciado Estado de bienestar alemán, construido en la época en que la República Federal Alemana competía en prosperidad con su vecino socialista. Y lo que suceda allí estremecerá sin dudas los cimientos de toda Europa.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

Subir

 

 

ecoestadistica.com