CARACAS,
Venezuela.— Dos de las orquestas emblemáticas de Cuba, Los Van Van y
Adalberto Álvarez y su Son, provocaron el delirio de miles de
venezolanos en tres conciertos conjuntos de esas agrupaciones que
participan en el proyecto Un son por la paz al Comandante Eterno.
El teatro de Catia, la plaza Diego Ibarra (Distrito Capital) y la
plaza Bolívar de Río Chico (estado de Miranda), fueron los
escenarios en los que el público tarareó y danzó las
interpretaciones de ambos "trenes rítmicos", en una mágica conexión
que rebasó lo musical y lo bailable.
Tanto Adalberto como el director de Los Van Van, Juan Formel,
expresaron satisfacción por la respuesta de los asistentes y por la
posibilidad de cantarle a la paz y a Chávez en una nación donde las
dos orquestas son muy admiradas.
"Mi primer viaje fuera del exterior, cuando era director de Son
14, fue a la Feria de Barquisimeto aquí en Venezuela, desde entonces
yo adoro este país, lo conozco bien y mi música es muy querida acá",
dijo Adalberto Álvarez a la prensa cubana acreditada y agregó que la
idea de Un son por la paz al Comandante Eterno es muy linda
"porque la música tiene un poder muy grande, el que no tienen las
armas, el poder del mensaje de amor para que la gente reflexione y
piense, se sienta bien y tenga alegría".
Por su parte, Juan Formel subrayó que todo lo que sea paz, bondad
y en contra de la guerra, las cosas mal hechas y los genocidios que
suceden en el mundo, es bienvenido para Van Van. Acotó que, en esa
cuerda, está musicalizando un poema de Antonio Guerrero (El buen
humor) y que su orquesta está haciendo un disco, junto a varios
intérpretes, dedicado a los Cinco Héroes Cubanos encarcelados en
Estados Unidos hace 15 años.
Un son por la paz al Coman-dante Eterno es un proyecto en el
que intervienen destacados músicos latinoamericanos con el propósito
de llevar un mensaje de unidad, paz y esperanza, explicó el
compositor cubano Luis Llamo, uno de los promotores de la
iniciativa.