El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros, encabezó en la tarde de este
jueves la reunión del Consejo de Estado donde se aprobó el Decreto
Ley de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la cual calificó como
una obra para el presente y el futuro del país.

Esta Zona nace a partir de los acuerdos refrendados por el VI
Congreso del Partido Comunista de Cuba que, en su Lineamiento 103,
promueve "la creación de Zonas Especiales de Desarrollo que permitan
incrementar la exportación, la sustitución efectiva de
importaciones, los proyectos de alta tecnología y de desarrollo
local; así como contribuir a generar nuevas fuentes de empleo".
El marco regulatorio de la Zona Especial de Desarrollo Mariel,
compuesto por un Decreto-Ley, su Reglamento y siete resoluciones
complementarias, será publicado en los próximos días en la Gaceta
Oficial de la República de Cuba y entrará en vigor este 1ro de
noviembre.
La Zona cuenta con una extensión aproximada de 465 kilómetros
cuadrados y abarca varios municipios de la provincia de Artemisa.
Para su concreción, durante los últimos años, se estudiaron
experiencias similares en diferentes naciones del mundo, las cuales
luego fueron adaptadas a nuestro contexto.
Considerada como una de las obras más complejas que se ha
ejecutado en Cuba, la futura terminal de contenedores es el inicio
de la primera Zona Especial de Desarrollo del país. Ella está
llamada a convertirse en la principal puerta de entrada y salida del
comercio exterior cubano. De esta manera Cuba se prepara para el
escenario que se avecina en la región cuando en el 2015 concluya la
ampliación del canal de Panamá.
La ubicación de la Zona no es fortuita, teniendo en cuenta la
existencia allí de la infraestructura requerida en materia de
viales, ferrocarriles y otras; así como la cercanía a La Habana, a
las principales instituciones estatales y gubernamentales, a varios
centros científicos y al aeropuerto internacional José Martí.
Bajo la premisa fundamental de proteger el medio ambiente,
paulatinamente se construirán en esta Zona otras terminales
portuarias; facilidades de apoyo logístico; centros de distribución
de mercancías; y parques industriales y de servicios.
Además, redes de abasto de agua y electricidad; plantas de
tratamiento de residuales; centros comerciales y salas expositivas;
áreas de recreación; instalaciones para el alojamiento; entre otros
objetos de obra.
Según se precisó en la reunión, en dicha Zona se pondrán en
práctica políticas especiales, con el objetivo de fomentar el
desarrollo económico sostenible estimulando la inversión extranjera
y nacional, la innovación tecnológica y la concentración industrial.
Entre otros elementos, se explicó también cómo establecerse en la
Zona, lo cual se encarga a la Oficina de la Zona Especial de
Desarrollo Mariel, responsabilizada con su administración, así como
de tramitar las solicitudes, licencias, permisos y autorizaciones
mediante un sistema eficiente de ventanilla única, entendida esta
como la institución donde se presentan de una vez todos los
documentos y se recibe la aprobación o la denegación.
A la Zona podrán concurrir personas naturales o jurídicas
extranjeras; personas jurídicas nacionales o personas naturales con
residencia en el territorio cubano, para realizar actividades
productivas, comerciales o de servicios que deberán articularse con
el resto de la economía, cumpliendo siempre con los requerimientos
de la legalidad cubana.
Cuando en enero de 2014 comience a funcionar una parte de las
instalaciones, incluidos los primeros 700 metros de muelle, se
estarán concretando los pasos iniciales de la construcción de una de
las zonas industriales y de servicios más importantes para el futuro
económico de Cuba.