El importante rol que juegan los especialistas cubanos en Aneste-siología
y Reanimación dentro de los servicios de Salud Pública, se confirmó
en cada una de las sesiones de su X Congreso.
Granma conversó con el doctor Víctor Vasallos Comendeiro,
presidente de la sección de Anestesia obstétrica, quien destacó la
contribución de los anestesiólogos a que nuestro país exhiba
indicadores de mortalidad infantil similares a los países
desarrollados. "Entre un 30 y 40 % de los partos anuales en Cuba son
por cesárea y tenemos un 4,3 de mortalidad infantil. Una parte
importante de esa reducción depende de nuestros profesionales".
En cuanto al parto sin dolor, el especialista indicó que aún es
una deuda por saldar en la atención materno-infantil. "No solo se
necesitan recursos humanos, sino materiales, que tenemos que comprar
en el exterior. Muchos se producen en firmas a las que no les
permiten comercializar con Cuba".
La Anestesiología pediátrica fue otra de las temáticas debatidas
en el encuentro. Alioth Fernández Valle, especialista del Hospital
William Soler, explicó a este diario la importancia de ser
profesionales.
"Trabajamos con pacientes que no hablan, no dicen lo que sienten,
por lo que debes interpretar todos sus signos. De eso depende la
seguridad del paciente. Sin embargo, aún somos una especialidad poco
reconocida, a pesar de ser una de las más completas".
Sobre el paciente oncológico y sus riesgos, refirió la doctora
Haydeé Pascual Villardefranco, del Instituto de Oncología, que al
ser el cáncer una de las primeras causas de muerte en el país,
llegan a los quirófanos cada vez más personas aquejadas con esta
dolencia. "Es un reto enfrentar un paciente con afectaciones
orgánicas generales y que además, muchas veces se encuentra en
edades extremas de la vida".
Acerca del desarrollo de la Anes-tesiología cardiovascular,
señaló el especialista Pedro Eduardo Nodal Leyva que la novedosa
aplicación de la terapia de resincronización miocárdica como
alternativa al trasplante cardiaco, mediante la cirugía
videoasistida, incrementa las posibilidades de reincorporación a la
vida social. "Este proceder, aunque se practica hace apenas cinco
años en nuestro país, presenta muy buenos resultados. Es una nueva
expectativa a los pacientes con insuficiencia cardiaca para mejorar
su calidad de vida", agregó.