El
presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, viaja este viernes a China
en medio de una nueva tensión diplomática con Estados Unidos, al que
acusó de prohibirle el paso por su espacio aéreo y negar visados a
unos representantes del país sudamericano para la Asamblea General
de la ONU.
Pasada la medianoche del jueves de Venezuela,
Washington no había reaccionado a las acusaciones de Caracas.
"Rumbo a China, son tiempos de cosecha en nuestra
relación de patrias hermanas. Valga la fiesta de la luna para
alumbrar nuestros caminos!", escribió Maduro en su cuenta de Twitter
poco antes de la medianoche del jueves.
El mandatario, que estará de visita oficial en el
gigante asiático entre el sábado y el próximo martes, no detalló si
su avión sobrevolaba el espacio aéreo de Puerto Rico o si había
tomado otra ruta tras denunciar la negativa de Estados Unidos a que
sobrevolara sus cielos.
"Negarle el permiso a un jefe de Estado para que
sobrevuele el espacio aéreo que ellos han colonizado en la tierra de
Puerto Rico (asociado a Estados Unidos desde 1952), es una falta
grave", aseguró Maduro en un encendido discurso en Caracas.
"He ordenado que se haga otra ruta así sea más
larga, pero a nosotros no nos va impedir el gobierno de Estados
Unidos ir a China", añadió el gobernante.
La polémica amenaza extenderse al ámbito regional,
después de que el presidente boliviano, Evo Morales, pidiera "una
reunión de emergencia" de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (CELAC) para analizar la situación y en la que, dijo,
planteará "el retiro inmediato de los embajadores de Estados
Unidos".
Morales fue el centro de una crisis diplomática
internacional en julio, cuando España, Portugal, Francia e Italia le
negaron su espacio aéreo a su vuelta de Rusia, supuestamente por las
sospechas de que trasladaba al excontratista de inteligencia
estadounidense Edward Snowden, requerido por Washington por
espionaje.
"Primero fue con Bolivia, ahora con Venezuela. ¿Qué
pretenden? ¿Poner en riesgo la amistad entre los pueblos y la paz en
el mundo?", reaccionó en Twitter Ricardo Patiño, ministro de
Relaciones Exteriores de Ecuador, aliado de Caracas y La Paz.
Maduro acusó también a Estados Unidos de no querer
dar visados a parte de la delegación venezolana para que acuda la
semana que viene a la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
"Gobierno de Estados Unidos, usted está obligado a darle visa a toda
la delegación venezolana, no acepto que se le niegue la visa al
ministro Barrientos (Wilmer, de Presidencia), ni al jefe de la casa
militar, ni a ningún otro miembro de la delegación", aseguró Maduro,
que no aclaró si él mismo asistirá.
"Gobierno de Estados Unidos, usted no es dueño de la
ONU. La ONU está en Nueva York. Bueno, tendrá que mudarse la ONU",
agregó, Maduro.
Y advirtió: "Si tengo que tomar medidas diplomáticas
contra el gobierno de Estados Unidos las tomaré hasta el nivel más
drástico si es necesario, pero no voy a aceptar ningún tipo de
agresión".
Reclamación de rectificación
El ministro de Exteriores Elías Jaua, quien viaja a
Pekín con el presidente, había indicado previamente que el gobierno
venezolano aspira a "que las altas autoridades norteamericanas
rectifiquen el error que están cometiendo sus subalternos". "Todavía
damos el espacio a que sea un error de sus subalternos", expresó.
Jaua añadió que el agregado comercial de Venezuela
en Washington, Calixto Ortega, intentó sin éxito comunicarse con las
autoridades del departamento de Estado y aseguro que insistirá para
"que nos den una explicación fehaciente sobre esta nueva agresión".
Este episodio reactiva de nuevo las tensiones
diplomáticas entre ambos países, después de que el 20 de julio,
Venezuela diera por terminado el acercamiento acordado en junio
entre Jaua y el secretario de Estado estadounidense, John Kerry,
debido a las críticas a Venezuela de la futura embajadora de
Washington ante la ONU, Samantha Power.