Nos referimos al taekwondo, disciplina relativamente nueva que se
practica hace poco más de dos décadas en nuestro país, donde gana
enteros gracias a la entrega, creatividad y perseverancia de un
colectivo de entrenadores y atletas con un extraordinario afán de
superación.
Tales máximas los ha encaminado a contar con tres invitaciones
para el Grand Prix de Manchester, Gran Bretaña, clasificatorio a la
cita estival de Río de Janeiro 2016, una idea de la Federación
Internacional di-rigida a concentrar la elite del taekwondo y
definir los mejores, pues en cada serie participarán los 32 punteros
del ranking universal en las cuatro categorías de peso
olímpico (49, 57, 67 y +67 en femenino y 58, 68, 80 y +80
kilogramos, en el masculino).
En la lid de diciembre en la urbe británica intervendrán los
flamantes monarcas del orbe Glenhis Hernández (73 kg) y Rafael Alba
(87 kg), así como el bronce olímpico y global, Robelis Despaigne
(+87 kg), quienes buscarán apuntarse las 80 unidades en disputa,
aspecto de vital importancia porque el nuevo sistema de
clasificación a la competencia bajo los cinco aros otorga el boleto
directo a los seis líderes del escalafón.
En el caso de Glenhis y Rafael, se ubican en el cuarto y sexto
escaños en las categorías de +67 kg y +80, respectivamente, del
ranking unificado, el válido para la clasificación a la lid
brasileña, mientras Robelis es tercero en el mismo peso que su
compatriota, evidencia de que están en buena posición de cara al
certamen estival.
Por supuesto, para mantener tal estatus se antoja esencial su
participación en eventos del máximo nivel, los que más unidades
aportan al ranking, pues si obtienen los puntos necesarios
estarían en una posición ventajosa para afrontar el resto del ciclo.